Carlos Alcaraz no disputará el Masters 1000 de Cincinnati | Tenis | Deportes

La reaparición de Carlos Alcaraz deberá esperar. El tenista español, de 23 años y lesionado desde mediados de abril, no competirá en el Masters 1000 de Cincinnati, según comunicó anoche el torneo. A pesar de que ha ido intensificando los entrenamientos desde la semana pasada, el murciano y su equipo han optado por la prudencia y finalmente no participará en la cita que tendrá lugar del 13 al 23 de este mes. Su idea inicial era regresar a la competición en la citada fecha, pero de momento continuará exclusivamente con la preparación.
La evolución de Alcaraz es positiva, tal y como ha podido verse durante las últimas fechas. El jugador de El Palmar ha elevado el tono en las sesiones preparatorias y golpea la pelota con relativa normalidad, pero de momento priorizará la rehabilitación y no volverá a las pistas hasta que no alcance el tono adecuado. Se lesionó de la muñeca derecha el 14 de abril, durante el duelo de la primera ronda del Godó contra el finlandés Otto Virtanen, y desde entonces no ha podido disputar ningún encuentro.
Tuvo que ausentarse de Roland Garros y posteriormente de Wimbledon, y ahora queda por ver si llega al último grande de la temporada, el US Open (del 30 de agosto al 13 de septiembre). Con el descarte de Cincinnati, el español sigue la línea de cautela que ha predominado en su carrera, teniendo en cuenta ahora que el percance de la articulación es delicado —sin especificar, pero en una región especialmente sensible para los tenistas— y que acelerar el retorno podría derivar en un daño mayor.
“Sabemos que Carlos está haciendo todo lo posible para volver a competir en torneos lo antes posible”, afirmó este miércoles el director del torneo de Cincinnati, Bob Moran; “le deseamos una pronta recuperación y esperamos darle la bienvenida de nuevo en el futuro”.
Alcaraz, segundo en el ranking tras el italiano Jannik Sinner, comenzó a trabajar en junio con suavidad y a partir de entonces fue subiendo el ritmo diario de manera progresiva. Las imágenes recientes —en el Club de Campo de El Palmar y el Club Arena de Alicante— reflejan una dinámica claramente ascendente, pero los aficionados tendrán que esperar. No jugará en Cincinnati y, por tanto, perderá los 1.000 puntos sumados hace un año, cuando Sinner se retiró en el desenlace del torneo por una indisposición.
Aunque él y su equipo fijen una serie de objetivos y metas en el calendario, con la idea de ir marcando unos plazos necesarios y perfilando la vuelta a la acción, no reaparecerá hasta que el físico y la muñeca ofrezcan el nivel y las garantías mínimas.
