El espectáculo del fútbol continúa, a pesar de su lado oscuro
El Mundial de fútbol de 2026 lo ha ganado España, y sobre todo la FIFA. Con 48 participantes, ha batido su récord de facturación con 15.000 millones de dólares, frente a los 10.000 millones previstos, gracias a su inmensa capacidad para encontrar nuevas fuentes de ingresos. La politización de la competición, de la mano del inefable Donald Trump (quien, una vez más, intentó acoplarse a la foto de los campeones) y de su amigo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha contribuido a oscurecer una fiesta que, eso sí, ayuda a promover el deporte en todo el mundo, generando dinero para el fútbol de países como Cabo Verde.
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