Aston Martin se encomienda a Hungría mientras sobrevive al calvario de Bélgica

En una semana exacta se podrá comenzar a intuir si la pesadilla insufrible que Aston Martin padece desde que puso en pista el coche proyectado para esta temporada comienza a desvanecerse, o si, al contrario, la crisis galopante de la escudería de los bólidos verdes sigue agravándose, y empieza a alcanzar ya dimensiones casi bíblicas. Tras pasarse casi medio calendario agonizando, por culpa de un prototipo que flojea por todas partes, la compañía de Silverstone (Gran Bretaña) se presentará la semana que viene, en Hungría, con un modelo prácticamente nuevo, una especificación ‘B’ de su AMR26. Antes de eso, tanto Fernando Alonso como Lance Stroll seguirán pasándolas canutas este fin de semana en Spa, donde, a la espera de que se celebre la cronometrada este sábado, no hay ningún indicio que invite a pensar que el español y el canadiense podrán salir de las catacumbas de las pantallas de tiempos. Este viernes, Stroll terminó el penúltimo y Alonso, el último, ambos a más de cinco segundos del más rápido, Kimi Antonelli.
