Telefónica prepara un ajuste de 1.000 empleos en su filial alemana | Empresas
Telefónica Alemania prepara un plan de reestructuración que contempla la reducción de más de 1.000 puestos de trabajo, lo que equivale a la eliminación de aproximadamente de un 15% de la plantilla, una de cada siete plazas de su estructura laboral, según informaron el portal sectorial alemán teltarif.de y el diario económico Handelsblatt.
La filial alemana del grupo Telefónica, que opera bajo la marca comercial O2, confirmó el inicio de una transformación integral diseñada para asegurar su competitividad en el mercado germano a largo plazo, admitiendo la apertura de negociaciones formales con los representantes de los trabajadores para evaluar las distintas medidas laborales aplicables a la plantilla.
La operadora, que registraba un personal total de 6.820 empleados a comienzos de enero, evitó precisar de forma oficial la cifra definitiva de despidos contemplada en el ajuste, aunque fuentes cercanas al proceso confirmaron a los medios locales que la dirección corporativa ya ha alcanzado los primeros acuerdos en determinadas divisiones operativas para ejecutar salidas voluntarias mediante el pago de indemnizaciones.
El movimiento responde de manera directa al relevo en la dirección ejecutiva materializado a finales de 2025 con la salida del consejero delegado de largo recorrido, Markus Haas, y la incorporación de su sucesor, el directivo germano-español Santiago Argelich Hesse, quien asumió el mandato explícito de reestructurar la corporación, contraer el consejo de administración de siete a seis miembros y priorizar el desarrollo del segmento corporativo de empresas.
El origen fundamental del ajuste financiero y laboral radica en la finalización del contrato mayorista de arrendamiento de red con la operadora competidora 1&1, que constituía el principal cliente de la infraestructura de O2 Telefónica en el territorio alemán. En 2024, 1&1 determinó el traslado progresivo de la totalidad de su tráfico y usuarios hacia la red operada por Vodafone, completando la migración técnica de alrededor de 12 millones de líneas móviles fuera de las frecuencias de O2 a finales de 2025. Esta pérdida masiva de cuota mayorista impactó de inmediato la contabilidad de la filial, que reportó un retroceso en su facturación del 3,8% durante el ejercicio de 2025, situándose en 8.200 millones de euros, al tiempo que el beneficio operativo ajustado antes de depreciaciones y amortizaciones (Ebitda) descendió un 8,8%, consolidando 2.500 millones de euros.
Los balances correspondientes al primer trimestre de 2026 mantuvieron la tendencia descendente sin reflejar señales de estabilización o recuperación en los ingresos recurrentes del operador. Actualmente, la estructura comercial de O2 en Alemania mantiene una base de aproximadamente 18 millones de usuarios móviles bajo la modalidad de contrato minorista, complementada por carteras de tarjetas prepago y operaciones complementarias asociadas, magnitudes que resultan insuficientes para sostener la estructura de costes previa tras el cese de los ingresos procedentes de 1&1.
La situación de O2 Telefónica se encuadra en la dinámica generalizada que describe el diario económico Handelsblatt para el mercado de las telecomunicaciones en Alemania, caracterizado por una madurez extrema, elevados niveles de saturación en telefonía móvil y escasas expectativas de crecimiento orgánico en el corto y medio plazo. Este entorno competitivo presiona los márgenes de los operadores tradicionales, que afrontan serias dificultades macroeconómicas para rentabilizar los considerables desembolsos de capital requeridos de forma permanente en el despliegue y actualización tecnológica de las redes de telefonía.
Otros recortes
Los datos sectoriales reflejan que las políticas de contención laboral no se restringen a la filial de Telefónica. Su competidor directo, Vodafone Alemania, aplicó un programa plurianual de ajuste que conllevó la rescisión de 3.000 puestos de trabajo en el transcurso de los últimos tres ejercicios fiscales, estabilizando su fuerza laboral actual en poco más de 13.000 trabajadores en el país.
A pesar de los condicionantes financieros y del recorte de plantilla proyectado, los registros oficiales de la Agencia Federal de Redes (Bundesnetzagentur) confirman que O2 Telefónica logró reducir la brecha técnica en términos de cobertura de infraestructura frente al líder histórico del mercado, Deutsche Telekom. Según el balance de supervisión de diciembre recopilado por la agencia de noticias alemana dpa, la red de O2 alcanzó una cobertura del 88,6% del territorio nacional bajo el estándar de cuarta generación (4G) y situó su infraestructura de quinta generación (5G) en el 76,2%.
Para efectos comparativos, el organismo regulador federal constató que Deutsche Telekom mantiene el liderazgo en infraestructuras con una cobertura del 92,5% en redes 4G y un 87,9% en la tecnología 5G. Por su parte, la red operada por Vodafone documentó una cobertura territorial del 91,7% en el estándar 4G y un 75,7% en frecuencias 5G, quedando esta última ligeramente por detrás del despliegue consolidado por O2 Telefónica en el segmento de nueva generación.
La dirección encabezada por Argelich Hesse prevé acelerar los acuerdos de salida voluntaria durante el presente periodo con la finalidad de adecuar los costes fijos de la compañía a la nueva realidad de ingresos del mercado germano, centrando sus esfuerzos de inversión en el despliegue técnico y en la captura de grandes clientes corporativos para mitigar el cese de las operaciones mayoristas.
