El Eurogrupo enfría la propuesta española para un mecanismo permanente de emisión de eurobonos | Economía
España ha vuelto a la carga. Ha planteado la emisión de unos 850.000 millones de euros en cinco años que sirvan para crear un “activo seguro” en los mercados que capital que, siguiendo el razonamiento del ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, tendría la doble virtud de reforzar el papel internacional de la divisa europea y ahorrar costes financieros a los Estados miembros. Pero la propuesta ha sido acogida con frialdad en el Eurogrupo, el órgano que aglutina a los ministros de Finanzas de la zona euro, como ha admitido este jueves su presidente, Kiriakos Pierrakakis, al señalar de forma diplomática que este tema “históricamente hay desacuerdo”.
Que iba a levantar poco entusiasmo entre los Estados miembros que suelen rechazar esta iniciativa se veía venir. Porque con el mismo empeño que España (o Italia) persiste en plantear la emisión de deuda conjunta de forma permanente, está la negativa de Países Bajos, Finlandia o Alemania. Y así lo han dicho los titulares de Finanzas de La Haya y Helsinki nada más llegar a Bruselas para la reunión de este jueves con sus homólogos. “Una observación muy importante: no a la emisión de deuda común”, ha señalado con contundencia Rikka Purra, la ministra finlandesa. El holandés, Eelco Heinen, ha recordado la confrontación histórica que hay en este tema y que el Gobierno al que representa sigue en su posición tradicional. Desde estos países hay menos reticencias a emisiones de deuda conjuntas si están destinadas a algo concreto, como el Fondo de Recuperación o la financiación de los gastos de defensa, como el programa SAFE, que contempla 150.000 millones en créditos.
Cuerpo es consciente de este punto de partida, y también de las circunstancias políticas internas de cada país. Es decir, del rechazo que una propuesta como los eurobonos levanta en la opinión pública de los Estados miembros más reticentes. Por eso, en esta ocasión, España ha planteado una adhesión voluntaria, que en todo caso requeriría a los principales países miembros, y puesto el foco en el ahorro que puede suponer lanzar un “activo seguro”. “El incremento de emisión conjunta que supone nuestra propuesta permitirá al año unos ahorros de en torno a 25.000 millones en el conjunto de la Unión. Es eficiencia que genera ahorros para el contribuyente en Europa”, ha declarado el español, apelando más al bolsillo de holandeses y alemanes que al de los españoles.
Una vez dentro, Cuerpo ha desarrollado su propuesta que, como ha recordado Pierrakakis, no ha encontrado consenso. “Dicho esto, es una discusión que merece la pena tener”, ha añadido el también titular de Finanzas griego. Fuentes conocedoras de lo acontecido en la reunión sí que apuntan que la idea habría generado un debate constructivo, y apuntan que los ministros han acordado continuar la discusión en un ámbito técnico. Eso se corresponde con un nivel que en términos españoles es el de la secretaria general del Tesoro, Paula Conthe.
España cree que en este momento en el que se está negociando el próximo presupuesto europeo se abre una ventana de oportunidad para insistir en los eurobonos. También lo piensa porque, como ha recordado Cuerpo, la creación de un activo seguro denominado en euros en los mercados ha sumado apoyos entre bancos centrales, incluso lo ha respaldado el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, y “la academia”, en referencia a una propuesta de los economistas Olivier Blanchard (francés) y Ángel Ubide (español).
Su creación podría ayudar al euro a competir con divisa de referencia con el dólar y, por tanto, abaratar las emisiones de deuda. Y ahí el comisario de Economía, Valdis Dombroskis, ha recordado que ya en el próximo presupuesto europeo se contempla la emisión de algunas partidas de deuda. No obstante, hay una gran diferencia entre lo que proponen Madrid y Bruselas. Mientras que la Comisión plantea emisiones ligadas a objetivos concretos; España lo que plantea es una emisión estable que no aumente la deuda que ya hay en el mercado si no que sustituya parte de las subastas nacionales.
