AVS, la empresa vasca que ha viajado hasta Marte con la NASA y prevé elevar su facturación a 40 millones
Cuando terminó de estudiar Ingeniería Industrial, Miguel Ángel Carrera, director general y cofundador de AVS (Added Value Solutions), hizo algo poco habitual para un recién graduado: enviar currículums a la Agencia Espacial Europea (ESA) y algunos de los mayores laboratorios científicos del mundo. “Tenía claro que quería dedicarme a desarrollar la tecnología con la que se hace la ciencia”, recuerda el CEO. Aquel objetivo, que entonces parecía un sueño, acabaría marcando el rumbo de AVS, la empresa que fundó en 2006 junto a Jon Osorio.
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La ciencia crea industria en España
- Sector al alza. La industria de la ciencia reúne a las empresas que diseñan y fabrican equipos para grandes infraestructuras de investigación, como aceleradores de partículas, reactores de fusión, telescopios o misiones espaciales. Es un sector intensivo en I+D y con una fuerte vocación exportadora que genera en España entre 650 y 800 millones de euros anuales. Para Miguel Ángel Carrera, CEO de AVS, una de sus singularidades es que aborda proyectos que “el cliente nunca ha comprado y nunca se han hecho”, ya que cada contrato exige soluciones inéditas.
- Proyectos nacionales. Durante años, más del 70% de la actividad de AVS procedió de mercados internacionales. Sin embargo, el desarrollo de grandes infraestructuras científicas en España está impulsando el sector. La empresa participa en el acelerador IFMIF-DONES de Granada, desarrolla un acelerador de hadronterapia (técnica de radioterapia oncológica) en Valencia y ha suministrado tecnología para un telescopio en Tenerife capaz de buscar vida en otros planetas y para el Centro de Láseres Pulsados de Salamanca. “Hemos entregado la tecnología científica más importante que hay en España”, destaca Carrera.
- Diversificación. La compañía busca equilibrar sus tres áreas de actividad. “Son sectores cíclicos y el crecimiento de uno de ellos compensa la bajada de otros”, explica Carrera. Esa diversificación resulta clave para el negocio, ya que la adjudicación de un contrato puede tardar años y, en concreto, su ejecución, entre siete y diez. “Son proyectos muy a largo plazo”, resume el directivo. Esta estrategia ha permitido a AVS mantener una cartera estable y reducir su dependencia de una única actividad.
