Laporte descansa en la tranquilidad de ‘El Niño’ Cubarsí: una nueva pareja de centrales para una España imbatida | Mundial 2026 de Fútbol

El Niño. Ayme. Dos maneras distintas de llamarse, la misma para sellar la portería de España en Estados Unidos. Cuando Aymeric Laporte (32 años) habla de Pau Cubarsí (19 años) apela a la diferencia de edad. Un recurso para generar complicidad que ni se le pasa por la cabeza a Cubarsí. “¿Cómo lo llamo yo a él?”, pregunta el central del Barcelona, en el Estadio de Los Ángeles Galaxy, en el que España realizó su último entrenamiento antes de enfrentarse a Austria; “Ayme, ¿cómo lo voy a llamar? Aunque él es muy cercano a nosotros, pero el respeto es máximo”.
Y es justamente la mezcla entre la juventud y la experiencia la llave de la Roja para dejar la portería a cero en la fase de grupos. Solo la selección mexicana lo consiguió. “Es algo de lo que siempre se ha hablado en el fútbol: empezar con la portería a cero para conseguir la victoria. Atrás estamos bien. Llegarán momentos no tan buenos, pero tenemos que estar unidos”, explica el zaguero del Barcelona. Quedó en el once de plata de la FIFA de la primera fase. Laporte saltó al de oro.
Aseguran en la expedición de España en Estados Unidos que la dupla entre Cubarsí y Laporte ha sido una de las bases de la solidez de la Roja. Mientras que el azulgrana ha sobresalido como constructor desde atrás, el central del Athletic ha actuado como ancla de la línea defensiva. Un equilibrio ideal entre salida de balón, control territorial y seguridad defensiva. “Sobre todo transmiten tranquilidad a sus compañeros”, intervienen desde el entorno de Cubarsí; “Pau es un tío tranquilo y Ayme también. Conectaron rápido, se hablan y se complementan”.
Hay pocos dúos en el fútbol en los que la sinergia entre juventud y experiencia resulte tan positiva como en las parejas de centrales. Sergio Ramos, por ejemplo, aprendió el oficio de central junto a Iván Helguera en el Madrid. Algo similar le pasó a Piqué en el Barcelona junto a Puyol. “Yo ya había empezado en el Athletic y tuve a Genar Andrinua. Un profesor muy bueno. Y después llegué al Madrid y estuve con Hierro. Imagínate. Ya no solo era una clase de fútbol en cada partido, sino también de vida fuera del campo”, recuerda Aitor Karanka, director de fútbol de España. Y mira a la dupla que formó Luis de la Fuente en Estados Unidos: “La comparación puede ser parecida, porque al final es veteranía con juventud, pero yo me veo a mí con 20 años cuando llegué al Madrid y veo a Pau ahora y lo veo a él mucho más maduro de lo que era yo. Cómo juega, cómo piensa, la tranquilidad que tiene para afrontar diferentes situaciones, no parece un chico de la edad que tiene”.
“Hacemos muy buena dupla, nos ayudamos bastante. Él tiene un poco más de experiencia que yo y me ayuda también en este ámbito”, explica Cubarsí.
Seguro en el campo, tímido ante los micrófonos, Cubarsí tiene un imán para los elogios. Iñigo Martínez fue uno de los primeros en rendirse al central. “Es una pasada. Tiene las ideas muy claras”, afirmaba. Sabía lo que decía, fue su padrino en la zaga del Barça de Hansi Flick. Una valoración similar a la que suele hacer De la Fuente: “No miramos el carné de identidad, que no os quepa ninguna duda. El único interés que nos mueve es el deportivo. Creemos que vienen los mejores. Nos genera ilusión de presente y de futuro”.
Pero si hay un elogio que impactó especialmente al central de la selección española fue el de su gran referente, Van Dijk. Ocurrió en Róterdam, después del duelo entre España y Países Bajos de los cuartos de final de la Nations League. El capitán del Liverpool respondía a los medios neerlandeses cuando escuchó, en inglés, el nombre del defensa español. Estaba a punto de abandonar la zona mixta. “¿Cubarsí?”, preguntó. “Si es sobre él, sí”. Entonces se detuvo para analizar al central: “Creo que es un talento enorme, un jugador especial. Estar jugando a este nivel ya es impresionante. No es el perfil típico de central del Barcelona porque también le gusta jugar en largo, y además lo hace muy bien. Es algo que a mí también me gusta hacer”.
Cubarsí es el tercer jugador de España que más rupturas de línea ha intentado en el Mundial, según las estadísticas de la FIFA. Suma 60, solo por detrás de Laporte (83) y Rodri Hernández (76). Sin embargo, lo que llama la atención es su eficacia: ha completado 59 de esos 60 intentos, un 98,3%. Es decir, apenas ha fallado una ruptura de línea en toda la fase de grupos. Rodri presenta un 90,8% de acierto, mientras que Laporte se queda en el 86,7%. “No me fijo en las estadísticas ni en lo que sale. Quiero ser yo mismo y ayudar a la selección con mis características”, subraya Cubarsí.
Entonces aparece Aymeric para poner en valor a su compañero. “Es un jugadorazo. Con 19 años ha jugado muchos partidos en el Barça y en la selección. El futuro lo dirá, pero tiene mucha madera”. Cubarsí y Laporte riegan de seguridad a España. Hasta ahora, una de las parejas del Mundial.
