El Santander remodela su primera línea de directivos con el cambio de responsables en sus negocios globales | Empresas
Ana Botín da una nueva vuelta de tuerca a la cúpula del banco. La banquera ya revolucionó el Santander en 2023, cuando ejecutó una nueva organización, basada en cinco negocios globales, en detrimento de las tradicionales divisiones por países. Desde entonces, la presidenta ya ha girado completamente esta nueva estructura, cambiando a todos los primeros espadas de estas cinco unidades, con la excepción del responsable de banca de inversión, José María Linares.
La decisión de reorganizar el banco en estas cinco divisiones globales (retail, pagos, banca de inversión, Openbank y gestión de activos y seguros) ha sido una de las más controvertidas del mandato de Botín. Los inversores aún estaban ligados a que la principal distinción en la entidad fuese la geográfica y, más concretamente, por países (que aún se mantiene, aunque con un peso más reducido). Durante un tiempo los inversores recelaban de esta estructura, por ver que añadía una complejidad extra.
Todo esto ha quedado ya olvidado y el banco ha conseguido sacudirse el freno que le lastraba en Bolsa en los años anteriores, con un alza del 18% en lo que va de este ejercicio y más del 120% el anterior. Los inversores parece que han entendido la justificación del banco, que trata de construir una enseña verdaderamente global, con la misma tecnología y con la misma estructura.
El último movimiento en la cúpula ha sido el reciente relevo en la todopodedosa área de banca retail. Es la más grande del banco, que agrupa tanto el área de particulares como la banca comercial, de modo que en 2025 registró 7.700 millones en beneficio y 31.200 millones en ingresos. Representa, por tanto, la mitad tanto de los ingresos totales del grupo como de los 14.000 millones de los beneficios del año pasado. El banco ha decidido suplir al frente de este área a Daniel Barriuso. Recaló en la entidad en 2017 y pasó a comandar este negocio tras haber sido responsable de transformación. A partir de ahora será asesor de la presidenta y el consejero delegado.
Para su sustitución, el banco ha decidido diluir su poder en dos corresponsables. Por un lado, ha elegido a Matías Sánchez, un histórico de la casa, quien ha sido responsable de la división de Chile y, recientemente, del negocio de tarjetas de la entidad, sobre lo que mantendrá las competencias. Entre las actividades en su haber destaca haber desarrollado uno de los modelos de éxito que ha puesto en marcha la entidad en los últimos años, los Work Cafés.
El segundo elegido al frente de esta potente división es Borja Oyarzábal, quien se encargará de pilotar la parte de banca comercial; esto es, el negocio con empresas medianas y pequeñas. Oyarzábal, a diferencia de Sánchez, procede de fuera del entorno del Santander, si bien es una figura totalmente en alza. Inició su vínculo con la entidad en 2019, cuando montó Tresmares, una gestora de capital riesgo encargada de financiar a pymes con soluciones combinadas de capital y deuda. En un principio, el Santander entró como accionista de la firma, con un 40%, además de realizar aportaciones relevantes a sus primeros fondos. En 2025 adquirió por completo la plataforma e integró a su plantilla, incluido a Oyárzabal, su consejero delegado, que ha terminado por liderar todo el área de empresas.
En el último año también se ha producido una pequeña revolución en la segunda área del banco en importancia, Openbank. Supone 13.000 millones en ingresos, un 21% del total, y 1.700 millones en beneficios, el 12%. Hasta hace escasos meses, se denominaba Digital Consumer Bank y agrupaba dos negocios separados, la enseña digital Openbank y el negocio de crédito al consumo. El banco decidió fusionar ambas áreas societariamente y renombrar todo ello bajo el nombre de Openbank, con el que operará en todos los países donde está con préstamo al consumo.
Al frente de todo ello mantiene como responsable del negocio global a Nitin Prabhu, un ejecutivo que fichó en 2025 procedente de PayPal. Sustituyó en su puesto al ejecutivo elegido en 2023, José Luis de Mora, ahora al frente de desarrollo corporativo y planificación financiera y aún en el consejo de administración de Openbank. Victoria Roig se mantiene como consejera delegada de esta enseña, con Botín como presidenta y Javier Monzón como vicepresidente.
Los otros cambios son más antiguos. En el área de pagos y tarjetas —la única, junto a Openbank, que depende directamente de la presidenta, mientras que el resto reportan al consejero delegado, Héctor Grisi—, su actual responsable es Juan Guitard, después de que Botín designase en un principio a la dupla formada por Javier San Félix, que estaba al frente de PagoNxT (su firma de pagos) y que salió del banco en 2024; y el propio Matías Sánchez, ahora en retail, que estaba al frente de tarjetas.
En cuanto a la parte de gestión de activos, banca privada y seguros, el gran cambio tuvo lugar en 2024. Entonces, el banco decidió sustituir a Víctor Matarranz, una persona de la confianza de Botín. Su sustituto fue otro de los valores emergentes en el banco, Javier García Carranza, hasta ese momento el responsable de defender los intereses de la entidad en las grandes reestructuraciones.
Esta rama es una de las grandes apuestas del banco, que ha puesto el foco a crecer en activos alternativos, ha inaugurado una división de banca privada orientada a clientes ultrarricos y apuesta especialmente por crecer en seguros. La otra gran pata de crecimiento de los últimos años ha sido la banca de inversión, el único área donde se mantiene el responsable.
Los cambios en el organigrama han sido una constante en el Santander en estos años y muchos apuestan por que no hayan terminado. También en los últimos meses, por ejemplo, se ha designado a un nuevo jefe en Reino Unido, Mahesh Aditya, que tiene la tarea de liderar la absorción de TSB, el negocio que compraron al Sabadell en el país. Antes era responsable de riesgos, cuya posición ha asumido Pedro Castro, que fue responsable del negocio portugués y de Europa, antes de que el banco eliminase las divisiones regionales. Y también se ha nombrado a Juan Olaizola como responsable de tecnología.
