Los ingresos del sector de telecos y audiovisual crecieron un 3,2% en 2025 | Empresas
El sector de las telecomunicaciones y los servicios audiovisuales en España cerró el ejercicio de 2025 con unos ingresos totales de 35.691 millones de euros. Según el Informe Económico Sectorial publicado este lunes por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), esta cifra representa un aumento del 3,2% en comparación con los 34.573 millones facturados en 2024 y revierte el retroceso del 0,06% del año anterior.
La facturación minorista de la industria se situó en 24.720 millones de euros, lo que equivale a un incremento interanual del 2,2% sobre los 24.187 millones contabilizados en 2024. Por su parte, los ingresos mayoristas —correspondientes a los servicios prestados entre operadores— aumentaron un 5,6% hasta alcanzar los 10.971 millones de euros, frente a los 10.386 millones del año precedente.
Telefónica (Movistar), MasOrange y Vodafone concentraron de forma conjunta el 74,2% del mercado minorista por ingresos, frente al 75,5% reportado el año anterior. MasOrange consolidó la segunda posición sectorial con una cuota del 26,4%, mientras que la operadora Digi elevó su participación minoritaria hasta el 3,5%.
La banda ancha fija cerró 2025 con 19,9 millones de líneas, un 4,4% más que un año antes, lo que se traduce en una penetración de 40,4 líneas por cada 100 habitantes. Los accesos de nueva generación (NGA) alcanzaron los 88,4 millones, de los que 80,8 millones correspondieron a fibra hasta el hogar (FTTH).
La fibra acaparó el 91% de las líneas activas de banda ancha fija, en un ejercicio marcado además por la finalización del apagado de la red de cobre en mayo de 2025. Este crecimiento vino acompañado de una mejora generalizada de las velocidades contratadas por los clientes en el mercado local.
El 97,1% de las conexiones superaba los 100 megabits por segundo (Mbps), el 77,6% alcanzaba al menos 500 Mbps y más de 8 millones de líneas disponían ya de 1 Gbps o velocidades superiores. El tráfico total de banda ancha fija alcanzó los 84,8 millones de terabytes en 2025, un 12,6% más que en 2024.
El segmento móvil mostró un incremento de líneas al situar su parque en 64,2 millones tras aumentar en 1,9 millones en el año. Este volumen elevó la penetración hasta 130,7 líneas por cada 100 habitantes. Las líneas asociadas a máquinas (M2M) superaron los 40,9 millones tras duplicarse en el último año.
El acceso a Internet móvil se expandió hasta los 58,2 millones de líneas, mientras que el tráfico de datos creció un 17,8%, hasta los 10,2 millones de terabytes. El consumo medio por línea se situó en 14,6 GB mensuales, consolidando la tendencia de uso intensivo de los servicios digitales.
La inversión total alcanzó los 6.073,8 millones de euros. Descontando el importe destinado a la adquisición de espectro radioeléctrico (110 millones), la inversión se redujo un 9,8% interanual. El número de trabajadores del sector aumentó un 3,3%, hasta los 63.000 empleados. La cobertura 4G se mantuvo extendida con más de 64.000 estaciones base operativas. Al mismo tiempo, el despliegue de 5G avanzó con más de 40.000 estaciones, lo que supuso que más de 24,8 millones de líneas se conectaran a estas redes, un 24% más que en el año anterior.
Los paquetes que combinan servicios fijos y móviles crecieron, especialmente el quíntuple play —que suma la televisión de pago a la voz y la banda ancha fija y móvil—, que alcanzó los 6,7 millones a finales de 2025. El paquete triple se situó en 2,6 millones de contratos. Los precios mostraron una evolución desigual en las principales ofertas comerciales. El precio medio del paquete cuádruple descendió un 6,5%, hasta los 36,20 euros mensuales (sin IVA), mientras que el paquete quíntuple aumentó un 1,8%, hasta los 64,98 euros.
Televisión
Las suscripciones a servicios audiovisuales de pago alcanzaron los 37,9 millones, un 10,5% más que en 2024, impulsadas principalmente por las plataformas online, que concentraron más de 30 millones de accesos. Las plataformas de streaming estuvieron presentes en el 65,7% de los hogares con Internet.
La televisión lineal siguió descendiendo hasta los 162 minutos diarios por persona, su nivel más bajo desde que existen registros. Las plataformas de televisión de pago tradicionales, distribuidas por los operadores a través de redes IP, cable y satélite, sumaron 7,6 millones de abonados, un incremento interanual del 5,6%. La televisión IP registró un alza del 9,5% hasta los 6,8 millones de usuarios. Los accesos por cable cayeron un 19,2% y el satélite retrocedió un 18%.
Los servicios audiovisuales registraron de forma desagregada una facturación de 5.365,5 millones de euros en el mercado minorista, lo que supuso un crecimiento del 4,4%. La televisión de pago aportó 3.509,9 millones de euros a este total, registrando un repunte interanual del 10,3% impulsado por el segmento online. Por su parte, los ingresos de la televisión de pago a través de plataformas de streaming de vídeo en Internet avanzaron un 17,3% hasta situarse en 2.362,9 millones de euros. Esta evolución compensó la caída del 1,7% registrada en el resto de las tecnologías tradicionales de distribución audiovisual.
La televisión en abierto reportó una reducción en sus ingresos minoristas del 7,2% interanual, situándose en 1.441 millones de euros debido a la contracción del mercado de la publicidad lineal. Los servicios de radiodifusión sonora registraron un crecimiento del 2,8% en el ejercicio, alcanzando una facturación de 414,6 millones de euros.
Los ingresos procedentes del mercado mayorista de contenidos audiovisuales —que integran los derechos de retransmisión de eventos deportivos como el fútbol, series y producciones propias— totalizaron 635,5 millones de euros. Esta cifra refleja una caída del 1,3% neto respecto al periodo anterior tras deducir las ventas internas intragrupo.
En el ámbito publicitario, los ingresos se redujeron un 2,5%, hasta los 1.977,5 millones de euros, con descensos en la televisión en abierto y crecimientos en la televisión de pago y la radio. La Corporación de Radiotelevisión Española (RTVE) recibió 1.140,5 millones de euros en concepto de subvenciones públicas para la financiación de su servicio, lo que supuso un descenso del 2,9% en comparación con 2024. Las subvenciones destinadas a los medios públicos autonómicos de radio y televisión alcanzaron 75,8 euros per cápita en el País Vasco.
