Los Spurs sacuden a los Knicks en su casa para mantenerse con vida en la final de la NBA

Decían algunos neoyorquinos que si los Knicks perdían el primer partido de las Finales de la NBA en disputarse en Nueva York en 27 años, la culpa sería del presidente de Estados Unidos. Donald Trump asistió al tercer juego de la final de la liga de baloncesto de este lunes, convirtiéndose en el primer mandatario de EE UU en ejercicio del cargo en hacerlo, y los Spurs de San Antonio vencieron (115-111) a los Knicks para acabar con una racha histórica de 13 victorias seguidas y forzar, al menos, un quinto partido en la serie que hasta esta noche dominaba el equipo de Mike Brown, con una ventaja de dos a cero.
