El brillo de la IA apaga la fe de los inversores en bitcoin, que huyen hacia la Bolsa
Decía Charlie Munger, mano derecha de Warren Buffet durante seis décadas, que bitcoin en algún momento acabaría valiendo cero. Hoy algunos se preguntan si ese camino ya ha comenzado. Una duda impensable hace tan solo un año cuando la criptomoneda escalaba hasta niveles nunca vistos, superando los 125.000 dólares. Su ascenso fue tan rápido como su caída y pasó de la euforia a la depresión en cuestión de horas. El pasado octubre empezó una crisis del mercado cripto de la que nunca se ha recuperado y que da señales de gravedad. No solo porque ha perdido la mitad de su valor, sino también porque se ha quedado solo. Históricamente el apetito por el bitcoin iba de la mano del apetito por la tecnología. Este año, por el contrario, cae un 30% mientras el Nasdaq 100 avanza un 20%.
Seguir leyendo
