El espectro del código abierto acecha el festín tecnológico

OpenAI logró una victoria histórica sobre su patrocinador inicial Elon Musk la semana pasada cuando un jurado californiano desestimó su intento de anular el cambio de estatus que la empresa pionera en inteligencia artificial llevó a cabo en 2019, pasando de ser una organización sin ánimo de lucro a una empresa privada. Sin embargo, este triunfo legal no ha resuelto el desacuerdo filosófico que subyace a la disputa. Las implicaciones financieras para OpenAI y sus inversores podrían ser existenciales.
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