El turismo mantiene el pulso | Negocios

El turismo español sigue creciendo, pero empieza a mostrar señales de desaceleración. Así lo refleja el último informe de BBVA Research sobre flujos turísticos en tiempo real, que apunta a un avance del gasto turístico con tarjeta realizado por españoles y extranjeros del 4,7% interanual durante el primer cuatrimestre de 2026, 1,8 puntos menos que en el periodo anterior. La moderación se explica, sobre todo, por la pérdida de dinamismo del turismo nacional, mientras que el turismo extranjero mantiene una notable fortaleza.
Así, el gasto de los españoles fuera de su provincia habitual de residencia avanzó solo un 3%, casi tres puntos menos que en el periodo anterior. Además, los primeros datos de mayo apuntan a que esa fragilidad podría mantenerse. Detrás de esta desaceleración podrían estar diferentes factores, como la climatología adversa en los primeros meses de 2026, junto con un contexto de mayor inflación. Los precios de los servicios vinculados al turismo, especialmente transporte, alojamiento y restauración, han vuelto a acelerarse en lo que va de año, lo que podría estar limitando el gasto medio por viajero.
En la misma línea, los mayores precios y la masificación de algunos destinos tradicionales explican el auge de algunos territorios del centro y norte peninsular. Castilla-La Mancha, Murcia, La Rioja y Asturias encabezaron el crecimiento del gasto turístico total, mientras que Canarias y Baleares fueron las únicas comunidades donde el gasto cayó en términos interanuales. Madrid y País Vasco, sobre todo, contribuyeron a la desaceleración agregada.
Por el contrario, el gasto de visitantes internacionales aumentó un 6,2% interanual entre enero y abril, mostrando una senda de crecimiento todavía sólida pese al enfriamiento iniciado a mediados de 2025. Dicha fortaleza se explica, por un lado, por la menor sensibilidad de los turistas extranjeros al aumento de precios. Por otro lado, el conflicto en Oriente Próximo y la incertidumbre geopolítica puede estar impulsando el turismo en España en el corto plazo por el redireccionamiento de viajeros desde otros destinos competidores.
Precisamente, el contexto internacional empieza a influir también en los patrones de viaje de los turistas españoles en el extranjero. El estudio detecta una caída significativa del gasto de clientes españoles en destinos directamente afectados por el conflicto en Oriente Próximo, mientras que otros mercados como Turquía, Egipto o el sudeste asiático mantienen un comportamiento más estable.
Así, en el conjunto el turismo español mantiene una evolución positiva en 2026, aunque en un contexto de crecimiento más moderado y desigual. Sin embargo, los posibles problemas de suministros derivados de la persistencia del conflicto podrían trasladarse a una mayor debilidad en la segunda parte del año.
