Eduardo Álvarez Aznar, jinete de élite: “A veces no te queda más remedio que vender un caballo para poder seguir compitiendo”

Un guardia de seguridad con hechuras de portero de discoteca vigila las cuadras del elitista Club de Campo de Madrid. El complejo ha acogido este fin de semana el Longines Global Champions Tour, el circuito hípico internacional más prestigioso. Algunos de los caballos que hay aquí valen igual o más que un piso de lujo en el barrio de Salamanca. “Cuidado con el flash. Genaro se puede asustar”, le advierte el jinete Eduardo Álvarez Aznar (Madrid, 42 años) al fotógrafo. Tiene más de una docena de animales de competición como Genaro y los mima a todos como si fueran coches de Fórmula 1. “En este deporte, ellos son las estrellas”. Álvarez Aznar es modesto. Él también es un astro. Hijo del seis veces olímpico Luis Álvarez de Cervera, leyenda del salto de obstáculos, y de Silvia Aznar, heredera de las Bodegas Marqués de Riscal, ha competido en tres Juegos Olímpicos y durante años ha sido el número uno del ranking nacional.


