Euforia con casco y chaleco antibalas: por qué sube la Bolsa en plena guerra

Las guerras dejan cicatrices profundas que a menudo tardan décadas en cerrarse. Pueden reducir el crecimiento económico de manera estructural, algo que los desastres naturales no suelen hacer. Pero la relación entre los mercados financieros y la guerra no es tan sencilla. Existen múltiples casos en los que las Bolsas han subido como reacción a un conflicto, bien porque la guerra termina con la incertidumbre de peores escenarios alternativos (como la guerra de Irak en 2003), o porque los inversores anticipan escenarios de gasto fiscal masivo (Estados Unidos tras su entrada en la Segunda Guerra Mundial).
Seguir leyendo
