Guardiola afronta la semana más decisiva, con su futuro en el aire y dos títulos en juego

Pep Guardiola regresa a Wembley para disputar la cuarta final de Copa de Inglaterra consecutiva, este sábado con el Chelsea, y la familiaridad que le inspira el legendario estadio le recuerda que el tiempo se le escurre entre los dedos. Cumpla su contrato como entrenador del City hasta 2027 o decida romperlo en los próximos días para iniciar una nueva etapa, su obra profesional es un monumento tangible que le acompañará para siempre, especialmente cuando camine por los pasillos de Wembley. “Estoy decepcionado”, bromeó, en la conferencia de la víspera de la final, “porque todavía no le han puesto Pep a una tribuna. Al menos, podrían haber puesto mi nombre a un salón, ¡o a un palco!”.
