Tras múltiples penurias, Enric Mas quiere volver a ver la vida color de rosa en el Giro de Italia

Las nieves de los Dolomitas fascinan y aterran en la misma medida a Enric Mas, que descubre el Giro a los 31 años, ya reparadas una mano desollada y una pierna con trombos en las venas.
