Cuando el envejecimiento fosiliza el ahorro

La edad media a la que un español recibe su primera herencia ha pasado, en medio siglo, de los 35 a los 55 años. Es más, un trabajo reciente de Fedea elaborado entre otros por Nacho Conde cuantifica que el coste de este retraso es evidente, ya que por cada año adicional de demora se deduce, en promedio, la riqueza neta a largo plazo en torno a un 2%. Para muchos, los recursos llegan cuando ya se han tomado, o frustrado, buena parte de las decisiones financieras relevantes que tomamos a lo largo de nuestra vida.
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