Repsol acuerda la venta del 49% de su mayor cartera de renovables en España a Emiratos Árabes Unidos | Empresas

Repsol acelera su plan estratégico. La multinacional sigue levantando capital en su división de generación de bajas emisiones para financiar el plan de crecimiento global presentado en marzo. En este contexto, ya tiene pactada y muy avanzada la venta del 49% de su mayor cartera de activos renovables en España. La mitad del conocido conocido como proyecto Minerva va a pasar a manos de Masdar, la empresa propiedad de Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, según señalan fuentes próximas a la operación, que añaden que el proceso está ya “en su última fase”. Minerva está compuesta de más de 400 megavatios (MW) de potencia eólica (13 parques) y otros 300 MW de solar fotovoltaica (seis instalaciones). 706 MW en total. Se trata de activos valorados en alrededor de 850 millones de euros, según estimaciones sectoriales próximas a la transacción.
Las fuentes consultadas afirman que el cierre definitivo se dará en las próximas semanas, con lo que a falta de los últimos flecos, la operación ya se da por hecha. Se trata de un hito negociado durante meses en un periodo de especial debilidad en el sector de las energías verdes en España, donde muchas empresas están viendo cómo cae con fuerza el valor de sus activos por la volatilidad de precios de la electricidad, la incertidumbre regulatoria, los cuellos de botella o la subida de los tipos de interés.
Pese a todo, Repsol está manteniendo el pulso y sigue rotando su cartera de activos verdes. La firma entró en el negocio de la generación eléctrica en 2019, con la compra de Viesgo, y desde entonces ha desarrollado infraestructuras de energías limpias en España, Chile o Estados Unidos.
La transacción comprende activos operativos, que ya generan flujos de caja recurrentes, lo que atrae a inversores financieros. Además, la cartera está optimizada desde el punto de vista de la deuda. Según detalló Repsol en su último informe anual, “en noviembre de 2025, Abanca, BNP Paribas, CaixaBank, el Instituto de Crédito Oficial (ICO), Sabadell y Unicredit concedieron financiación por un importe de 550 millones de euros para el desarrollo de una cartera de activos eólicos y solares en España, con una capacidad instalada total de 700 megavatios (MW)”.
En plena escalada de los tipos de interés desde que en 2022 se produjera la invasión de Ucrania, que provocó una crisis energética, compañías como Repsol y otras grandes energéticas han aplicado una política de rotación de activos para cristalizar valor de sus desarrollos renovables y acelerar su crecimiento. En los últimos años, la multinacional ha formalizado alianzas con socios como Pontegadea, el holding inversor de Amancio Ortega (Inditex), o fondos internacionales como EIG, EIP, Crédit Agricole, Stonepeak o Schroeders Greencoat.
A los anteriores se sumará ahora Masdar, que se ha revelado como el gran inversor en renovables en España y en activos de energéticas españolas. La empresa es propiedad de Adnoc y TAQA, las dos grandes energéticas del país del Golfo Pérsico, que vive de los ingentes ingresos por la venta de crudo. Emiratos Árabes Unidos, que está sufriendo desde marzo los estragos de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, fue noticia de relevancia internacional la pasada semana tras decidir abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Antes de formalizar esta compra con la empresa liderada por Antonio Brufau y Josu Jon Imaz, cerró también la compra del 49% de una gran cartera de activos solares con Endesa. Previamente, compró Saeta Yield al fondo canadiense Brookfield, una compañía de renovables que creó ACS y bautizó así en honor al futbolista del Real Madrid Alfredo Di Estefano, conocido popularmente como la Saeta Rubia.
A nivel internacional, Masdar tiene un acuerdo de coinversión a largo plazo con Iberdrola por valor de 15.000 millones, a partir del cual ya han cerrado alianzas en los grandes proyectos eólicos offshore del mar del Norte en Reino Unido y Alemania.
Con este acuerdo, la ambición inversora de Emiratos Árabes Unidos en España no cesa. TAQA, uno de los dueños de Masdar y propiedad del estado árabe, intentó lanzar una opa sobre Naturgy, lo que le hubiera convertido en un actor de primer nivel en un sector estratégico sin que por ahora haya tenido problemas de competencia ni en España ni en Europa. La apuesta de Abu Dabi por España quedó patente en verano de 2025, cuando el Sultan Al Jaber celebró una cena en el lujoso hotel madrileño Four Seasons donde participaron 250 personalidades del sector energético.
Repsol, actor relevante a nivel mundial en el mundo petrolero, también tiene alianzas con firmas como Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudí, el país con mayor capacidad de bombear crudo a nivel mundial. Y los esfuerzos por rotar cartera no han finalizado. La empresa ya ha manifestado su intención de seguir aflorando valor con sus activos renovables instalados en Estados Unidos.
Todo este empeño se da en un momento en que la empresa está haciendo un esfuerzo por optimizar su negocio petrolero. Además de las actividades en Alaska (EE UU), Libia o el Mar del Norte del Reino Unido, la compañía ha manifestado su intención de triplicar inversiones en Venezuela, país en el que está presente desde 1993 y donde ahora existen renovadas expectativas de crecimiento tras la caída de Nicolás Maduro como presidente.
