Andreeva, la pupila de Conchita, celebra su 19 cumpleaños con su primera final en Madrid

En Madrid, donde cuando era casi una niña de 15 años se empezó a mostrar al mundo en 2023 como una tenista muy especial, con toneladas de talento y un juego versátil que huye de los cañonazos que hoy en día son el registro más habitual en el circuito, Mirra Andreeva ha cazado este jueves la tercera final de un WTA 1000 —la segunda categoría de torneos— de su todavía corta carrera. La pupila de Conchita, que ayer miércoles cumplió 19 años, se deshizo esta tarde de Hailey Baptiste (6-4 y 7-6(8), 1h 39m), la estadounidense que hacía solo dos días había apeado de la Caja Mágica contra todo pronóstico a Aryna Sabalenka, la actual campeona del barrio de San Fermín y número uno del mundo. La rusa bregará el sábado (18.30; Teledeporte y Movistar) contra la vencedora del duelo de esta noche entre Marta Kostyuk y Anastasia Potapova. En sus dos anteriores finales en un WTA 1000, Andreeva se llevó sendos títulos. Fue el año pasado, primero en Dubái y justo después en Indian Wells.
