Dos señales de enfriamiento

La economía española, en particular el mercado de trabajo, arrojó ayer dos señales de enfriamiento. La Encuesta de Población Activa, el mejor termómetro del mercado laboral español, reflejó una subida de la tasa de paro, que al cierre de 2025 había bajado de la barrera psicológica del 10%, para situarse en el 10,8% en el primer trimestre de 2026. Pocas horas después de conocerse el dato, el vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, admitió tras el Consejo de Ministros que el impacto de la guerra en Oriente Próximo puede restar hasta cuatro décimas de crecimiento a la economía este año (e incluso ocho si se toman como referencia las previsiones del Banco de España). Aunque la incertidumbre respecto a la duración de la crisis energética es enorme, cada vez es más evidente que el impacto será mayor de lo esperado inicialmente.
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