Tsitsipas, la estrella que se fue y no volvió

A falta de resultados, a Stefanos Tsitsipas siempre le quedará el amor. No es menor el consuelo. “Me encanta verla apoyándome cuando estoy pasándolo mal en la pista. Ella [su pareja actual, extenista universitaria e influencer] entiende la psicología de este deporte”, comentaba estos días en la Caja Mágica, precisamente el escenario donde hace seis años se destapó a lo grande. Aquella noche, 2019, un griego de 20 primaveras tumbó a Rafael Nadal con aires desafiantes, descaro, táctica y un delicioso revés a una mano que prometía hacer estragos. Y así fue, los hizo. Pero allá quedaron. Ese talento que aparentemente había llegado para derrocar a los tres gigantes es hoy un tenista extrañamente indefinido y estancado. Con rumbo hacia donde nadie sabe.
GRANOLLERS Y ZEBALLOS, EN HORAS BAJAS
El pupilo actual de Ivanisevic, Arthur Fils, mantiene el buen rumbo adquirido recientemente en Barcelona y venció al estadounidense Emilio Nava por 7-6(2) y 6-3. El campeón del Godó enlaza siete triunfos y se enfrentará a Tomás Martín Etcheverry en los octavos.
Por otra parte, el dúo formado por Marcel Granollers y Horacio Zeballos se despidió a las primeras de cambio del torneo. El español y el argentino, ganadores hace un año, cedieron ante los monegascos Valentin Vacherot y Romain Varneodo por 2-6, 6-1 y 10-6 (tras 1h 12m).
Granollers y Zeballos no cedieron un solo set en la pasada edición, pero esta vez no terminan de cogerle el pulso a la tierra batida. Antes cayeron en la segunda ronda de Montecarlo y en el estreno de Barcelona. La derrota les costará la pérdida del número uno y el dos que defendían en dobles.
Además del Mérida-Tsitsipas, este lunes contará con la intervención del malagueño Alejandro Davidovich, citado a primera hora del día (11.00, Tdp y Movistar+) con el defensor del título, el noruego Casper Ruud. Habrá otros alicientes como Sabalenka, Gauff, Zverev o Medvedev.
