La guerra del jamón ibérico se recrudece tras la decisión de Guijuelo de incluir una nueva marca con menor pureza | Economía

La decisión de la Denominación de Origen Guijuelo de inscribir una nueva figura de calidad entre sus productos ha reabierto la guerra entre los productores por acreditar la pureza racial o el verdadero jamón de bellota. Guijuelo promueve la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Embutidos Guijuelo, una nueva categoría que incluiría al lomo, el lomito, el chorizo y el salchichón. Las otras tres Denominaciones de Origen (DOP) del jamón en España, las andaluzas de Jabugo y Los Pedroches, además de Dehesa de Extremadura, han puesto el grito en el cielo ante una medida que consideran que rompe las reglas del juego del sector. Estiman que no incluye la información exigida por la legislación española en materia de etiquetado, y que puede tener un coste elevado en forma de pérdida de consumidores.
La decisión de Guijuelo de inscribir una nueva IGP, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 31 de marzo, llega después de que en septiembre se publicara la modificación del pliego de condiciones de la norma de calidad del ibérico, en la que Guijuelo reducía el mínimo de raza ibérica del 75% al 50% para sus jamones. De esta manera, bastará con que el animal sea un 50% de la raza ibérica y el resto pueda ser etiquetado como duroc. Es algo que permite la norma, pero que las denominaciones de origen protegidas habían impedido en sus pliegos de condiciones para apostar por la calidad y la exclusividad.
“Rebajar la calidad de nuestros productos es algo que va a hacer daño a todo el sector del cerdo ibérico”, lamenta Juan Luis Ortiz, secretario general del consejo regulador de la Denominación de Origen Los Pedroches, en Córdoba. Esta DOP, junto con la de Jabugo y la Dehesa de Extremadura, presentaron recurso de alzada ante el Ministerio de Agricultura, y ahora, al obtener el silencio por respuesta, sopesan abrir un contencioso judicial contra la decisión de Guijuelo, con el objetivo de defender la pureza racial del producto y que la dehesa sea la base de su identidad. Además, Ortiz alerta de que el hecho de que el cambio de normativa permita producciones intensivas dentro de las dehesas “va a provocar un importante daño medioambiental”.
En la misma línea se ha pronunciado Álvaro Rivas, secretario técnico de la DOP Dehesa Extremadura: “Respetamos lo que haga cada productor, pero lo que no se puede es cambiar las reglas de juego y alterar la igualdad de trato”, apunta. En Guijuelo, por su parte, sostienen que situar la materia prima al 50% ibérico no resta valor, sino que diversifica la oferta e incluso la hace más segura ante el consumidor.
El malestar de las DOP del jamón por la estrategia de Guijuelo ha llegado hasta Bruselas, donde, según las fuentes consultadas, el director general adjunto de Agricultura de la Comisión Europea, el español Diego Canga, ha mostrado su preocupación por el impacto que pueda tener entre los consumidores esta merma en la calidad de los productos comercializados. El conflicto, según esa versión, también se está dando en otros países europeos.
La guerra del ibérico se ha agudizado en un momento en el que el sector se felicita por los buenos resultados de la campaña del cerdo recién finalizada. Según datos publicados por Efeagro, el número de animales sacrificados ha crecido un 3%, hasta los 598.090. Casi el 64% de los cerdos certificados han sido 100% ibéricos; cerca de un 6% son 75% ibéricos, y un 30,4% pertenecen a la categoría 50% ibérico, unos datos que el sector cree que permitirán recuperar el crecimiento tras varias campañas de ajuste.
