Un ‘coliving’ en Madrid para militares | Vivienda | Economía

La dificultad para encontrar vivienda en lugares saturados es uno de los tapones que están bloqueando la movilidad laboral de los trabajadores. Este problema, del que los sindicatos vienen alertando desde hace tiempo, no entiende de sectores ni de profesiones, y hoy afecta también a los militares, especialmente a aquellos destinados en Madrid. Para facilitar su estancia, el Ministerio de Defensa ha puesto en marcha un proyecto piloto de coliving, con entre 350 y 400 plazas, y que entrará en funcionamiento a partir del próximo 1 de julio.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado martes una modificación presupuestaria para arrancar este nuevo modelo de vivienda compartida. Se trata de un sistema de convivencia en el que los residentes disponen de habitaciones privadas, pero comparten amplios espacios comunes dentro del mismo edificio. Aunque es un formato pensado, originalmente, para profesionales con perfiles similares o trabajadores con alta movilidad, como los nómadas digitales, ahora encaja también con las particularidades laborales de los militares. De acuerdo con el ministerio, el coliving permite “dar respuesta ágil a necesidades temporales de alojamiento sin comprometer el patrimonio público”.
Esta iniciativa parte de una idea sencilla: los militares cambian de destino con frecuencia y necesitan soluciones de alojamiento adaptadas a esa realidad. Según el proyecto, el coliving permite dar una respuesta rápida a necesidades temporales de vivienda, sin tener que vender ni comprometer el patrimonio público. Se trata de una fórmula novedosa dentro de las Fuerzas Armadas, que se pone en marcha a través del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED).
Opciones insuficientes
Desde el Ministerio de Defensa recuerdan que ya existen varias medidas para facilitar la movilidad de los militares, todas ellas gestionadas a través del INVIED. Este organismo, creado en 2009, se encarga de administrar el patrimonio inmobiliario de Defensa y de ayudar al personal militar a acceder a una vivienda. Su plan director contempla tres vías principales: una compensación económica por cambio de destino y localidad, la adjudicación de viviendas militares en régimen de alquiler especial y ayudas para la compra de vivienda en propiedad. Sin embargo, el Observatorio de la Vida Militar, órgano adscrito a las Cortes, señala que la compensación económica, la más utilizada, es útil pero insuficiente, ya que no llega a todos los afectados y tiene un límite temporal.
Al ser un proyecto piloto, el objetivo es analizar con detalle cómo funciona, si tiene buena acogida y si resulta realmente eficaz. Con esa evaluación, Defensa decidirá si amplía la iniciativa y la incorpora de forma estable a las políticas de apoyo a la movilidad de los militares. La necesidad es evidente. Según el Observatorio de la Vida Militar, casi la mitad de los militares destinados en las ciudades dedica al alquiler una parte de su sueldo muy superior al 33 % que se considera recomendable.
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