Digi desafía la volatilidad del mercado y sondea su debut en Bolsa para finales de este mes | Empresas
La inestabilidad de los mercados provocada por el conflicto en Oriente Próximo supone un desafío para los potenciales debutantes en la Bolsa española. Pero los planes se mantienen. Aunque la fecha no es definitiva, la filial española de la operadora rumana Digi plantea su estreno a finales de mes si la situación no se deteriora, según varias fuentes financieras. La decisión final dependerá de cómo esté el mercado, que sufre una volatilidad extrema ante la guerra en Irán.
De momento, ya están todos los asesores contratados para la operación. Rothschild es el asesor de cabecera de Digi en su potencial estreno en el mercado español, mientras que el Santander, Barclays y UBS son los coordinadores globales, que serán escoltados por BNP Paribas y Citi en un segundo nivel, y en un tercero, por el BBVA, por CaixaBank y por ING. Linklaters y Uría Menéndez, por su parte, están ocupándose de los asuntos legales. La valoración preliminar se mantiene en unos 2.000 millones, al margen de la deuda, con la prioridad de captar entre 150 y 200 millones de euros a través de una ampliación de capital y la posibilidad de realizar una venta de acciones ya existentes por parte de la matriz para reducir deuda.
Zoltán Teszári, fundador de Digi, lleva preparando la salida a Bolsa de la empresa en España desde el año pasado. El negocio en el país es su gran talismán y quiere potenciarlo con capital fresco. Serghei Bulgac, consejero delegado del grupo, ya explicó que la filial es clave para el futuro de la operadora: “Básicamente, es el motor de crecimiento del grupo. En la actualidad muestra resultados sobresalientes y está posicionada para mantenerlos durante al menos los próximos cinco años”, señaló en el Capital Markets Day celebrado el pasado 5 de marzo en Madrid.
La compañía todavía quema caja para mantener su endiablado ritmo de crecimiento en España, aunque prevé revertir esta situación y alcanzar la rentabilidad total a partir de 2029 o 2030. El precio que la empresa tiene que pagar para mantener el fuerte ritmo de captación de clientes en España está en los escuetos márgenes que se anota. Pero esto también está a punto de cambiar. El CEO ha anticipado que el margen del ebitda pasará del 19% del año pasado a superar el 20% en el presente ejercicio y que crecerá significativamente en los próximos ejercicios.
El incremento del número de clientes de Digi en España fue del 28% el año pasado, hasta alcanzar los 10,8 millones, y su facturación creció un 19%, hasta los 926,9 millones de euros, con un alza del beneficio operativo bruto (ebitda) ajustado del 15%, hasta 175,3 millones, según las cuentas correspondientes a 2025. El objetivo ya conseguido por la teleco es que la filial española opere, en cuanto a cuestiones financieras se refiere, de manera independiente de la matriz: “También hemos completado el proceso para independizar por completo, financieramente hablando, a nuestro grupo en España del grupo en Rumanía”, explicó el director financiero de la filial en España, Carlos Sanz Tejedor, en la presentación de la hoja de ruta para los inversores.
Así, la filial española cuenta desde finales del año pasado con total flexibilidad financiera para obtener sus recursos al margen de la matriz. Es decir, puede acceder a los mercados, ya sean de capital o de deuda, después de que el grupo refinanciara bonos por 600 millones de euros el año pasado, que vencen ahora en 2031, y de que reestructurara varias cláusulas del pasivo (covenants) y ciertas reglas de subordinación en la deuda.
En este contexto, se plantea la Oferta Pública de Suscripción (OPS) de la filial española, que implicará una ampliación de capital de entre 150 y 200 millones de euros. Este dinero servirá para financiar una parte de las necesidades de inversión que requiere este país, fijadas entre los 350 y los 400 millones de euros por ejercicio para los próximos años. Digi, que en la actualidad controla el 100% de su filial, también estudia realizar una venta de acciones ya existentes (OPV), aunque esta es una posibilidad ligada al entorno del mercado y al apetito que muestren finalmente los inversores por la compañía, según las fuentes consultadas.
La colocación de acciones en el mercado secundario abre la puerta a que la matriz reduzca su endeudamiento. El pasivo de Digi, que ha ido creciendo al mismo tiempo que la compañía ganaba cuota con fuerza desde su desembarco en España en 2008, es uno de los puntos de atención de la comunidad financiera. Su deuda neta pasó de 1.361 millones de euros a cierre de 2024 (unas 2,3 veces el ebitda) a 1.872 millones de euros a cierre del pasado diciembre (más de tres veces el ebitda). La deuda neta asignada a la filial española roza los 500 millones de euros, lo que deja su ratio de endeudamiento frente al ebitda en 2,8 veces, un nivel más saludable que el reportado por el grupo.
La ventana que se estudia para salir a Bolsa es la última semana del presente mes, según varias fuentes financieras. Si bien otras fuentes conocedoras del proceso detallan que todavía no hay tomada una decisión respecto al calendario definitivo y que la compañía y sus asesores están monitorizando de forma detallada lo que ocurre a nivel geopolítico. La guerra en Irán y su potencial impacto en el mercado son los elementos desestabilizadores. Fuentes oficiales de Digi señalan que “la compañía continúa desarrollando el proceso de evaluación de una posible salida a Bolsa, sin que haya adoptado ninguna decisión al respecto todavía”. “Si finalmente decide seguir adelante, se comunicará oficialmente en el momento oportuno y de conformidad con la normativa aplicable”, añaden.
Las valoraciones que arrojan los departamentos de análisis contratados para el estreno, que tiene la oportunidad de ser el primero de la Bolsa española, y los encuentros preliminares con inversores han arrojado una valoración en el entorno de los 2.000 millones de euros. En la Bolsa rumana, la matriz capitaliza más de 2.800 millones de euros, después de subir un 32% en lo que va de año, impulsada por la puesta en valor de su negocio en España.
