El juego online marca un gasto histórico en publicidad pese a la legislación que la limita | Empresas
Los operadores de apuestas y juegos online dispararon en el año 2025 la inversión publicitaria en España a niveles récord, pese a que, desde finales de 2021, se mantiene en vigor la legislación que limita su exposición, sobre todo, en radio y televisión. Sin embargo, la anulación por parte del Tribunal Supremo de algunos preceptos que estaban contenidos en el real decreto original impulsado por el Ministerio de Consumo que lideraba Alberto Garzón, ha vuelto a abrir las posibilidades para estas empresas, sobre todo en internet.
El sector registró, en sus principales variables, un año récord en 2025. En el ámbito publicitario las empresas destinaron un gasto total de 244,1 millones de euros, un 19,4% más que en el año anterior, superando, por primera vez, lo que invertían antes de que entrasen en vigor las restricciones, según los datos que ha hecho públicos la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Además, lo hicieron de forma notable: esos 244,1 millones están casi un 20% por encima de lo que gastaron en 2021, cuando alcanzaron el anterior récord. En noviembre de ese año entró en vigor la norma tras un año de transición.
El Gobierno reguló la publicidad de los operadores de juego online ante la fuerte presencia que llegaron a tener estos anuncios en radio y televisión, sobre todo durante las retransmisiones de eventos deportivos. El Real Decreto 958/2020, de comunicaciones comerciales de las actividades de juego, nació con fuertes restricciones: una limitación de los anuncios en radio y televisión a un horario de 1 a 5 de la madrugada, que también extendía a plataformas digitales; una prohibición de publicidad y patrocinios en entidades y competiciones deportivas; la prohibición de rostros conocidos en las comunicaciones comerciales de estas empresas; o una restricción de los bonos de bienvenida.

Las medidas tuvieron efecto casi inmediato en los primeros meses en vigor: en 2022, la inversión publicitaria cayó un 34%, y el gasto en patrocinios lo hizo casi un 85%. Sin embargo, una decisión del Tribunal Supremo en abril de 2024 marcó un punto de inflexión. Este anuló, tras una impugnación de la patronal Jdigital, varios artículos de la norma que permitieron ampliar el margen para que los operadores de juego pudiesen publicitarse, sobre todo en internet. Entre los artículos de la norma anulados, está el que prohibía la difusión generalizada por este canal y la restringía solo a webs dedicadas a las apuestas; o la que la limitaba en plataformas de intercambio de vídeos o redes sociales, al observar una ausencia de cobertura legal.
Esto ha permitido a los operadores canalizar el gasto publicitario a los entornos digitales, principalmente a los ligados al ámbito deportivo. Además, la inversión en patrocinios también se ha disparado en el último año, un 140% hasta los 13 millones de euros, aunque todavía representa la mitad respecto al récord marcado en 2020. El gasto en promociones, sobre todo en bonos, también ha crecido con fuerza hasta 347 millones de euros, un 32% más y también la cifra más elevada desde que existen registros.
Más jugadores, más gasto y más ingresos
Ese auge publicitario ha ido de la mano, además, de cifras récord en el número jugadores registrados, de las cantidades jugadas o de los ingresos para los operadores.
Al cierre de 2025, existían en España un total de 2,1 millones de jugadores activos, un 8% más que en el año anterior. Es prácticamente el doble que hace 10 años. En paralelo, había un total de 4,3 millones de cuentas en uso, un 13% más.

Las cantidades jugadas entre todas las disciplinas superó por primera vez los 40.000 millones de euros (40.794), un 16% más que en 2024, y un 50% por encima de los niveles que se registraron en 2021. Los casinos, la modalidad de mayor gasto con más de 26.000 millones, y el póquer, fueron las que más crecieron, un 21% cada uno.
Por otro lado, los depósitos, es decir, las cantidades que los jugadores tenían en sus cuentas a cierre del año descontados bonos y premios, también llegaron a un récord de 5.563 millones, un 21% más, y las retiradas fueron por valor de 3.904 millones, un 24% por encima que un año antes.
El margen bruto de juego, los ingresos que reciben los operadores una vez descontados los premios, llegó hasta los 1.701 millones, un crecimiento interanual del 17% y, como el resto de variables, un récord histórico.
