Sin Raphinha, en el Barcelona reaparece Rashford | Fútbol | Deportes

La lesión muscular de Raphinha durante el parón de selecciones alteró los planes de Hansi Flick. Ante el Atlético de Madrid, en el primero de los tres encuentros que disputarán entre ellos en apenas 10 días, el técnico alemán se vio obligado a reajustar su sistema. Apostó por revolucionar el once: Marcus Rashford ocupó el lugar del brasileño, y el equipo azulgrana se presentó en el Metropolitano sin un nueve puro, después de que Robert Lewandowski acumulase dos encuentros al completo con su selección y Ferran Torres encadenase 555 minutos y 11 partidos —ahora ya 12— sin ver portería. En su lugar, Dani Olmo ejerció como falso nueve durante la primera parte.
No era una posición inédita para Olmo, aunque como titular en el Barça solo la había ocupado la temporada pasada, en Copa del Rey ante el Betis. “Ya jugó un par de partidos como nueve, y creo que lo hizo muy bien. Tuvo mucho control de balón”, dijo Flick en Dazn en la previa al encuentro.
Ambos jugadores quedaron bajo escrutinio, a examen. Especialmente el inglés, llegado al Camp Nou cedido por el Manchester United hasta el 30 de junio con una opción de compra de 30 millones. Su continuidad está en juego. Y entre los dos futbolistas se gestó el primer gol del Barça.
A pesar del cambio de planes, Flick no quiso renunciar a su ideario. Pesaban los precedentes: aquel duelo copero ante el Atlético, el 4-0 que el Barça no logró remontar en la vuelta, y donde, sin Raphinha, faltó intensidad. “Tiene que defender todo el equipo, no solo los defensas. Es parte de nuestra filosofía. Todo el mundo está implicado en ataque, y todo el mundo está implicado en defensa. Eso es lo que quiero ver, especialmente hoy”, insistió Flick antes del encuentro.
Pero Rashford, siempre ambivalente, no fue Raphinha, ni en el esfuerzo sin balón, ni en la presión. Partiendo desde el carril izquierdo, el inglés aporta desborde y velocidad en transición, pero pierde peso en la asociación interior y en la presión alta. Desconectado en tareas defensivas, tocó 23 balones y perdió ocho en toda la primera parte.
La presión que reclamaba Flick no terminó de aparecer: ninguna recuperación en campo rival entre las 19 totales antes del descanso. Sin embargo, en una acción individual, tras una triangulación culminada con asistencia de Dani Olmo, Rashford encontró el gol del empate. El extremo inglés no marcaba desde el 31 de enero ante el Elche. Hasta entonces, Rashford encontró hueco en el equipo con 10 tantos y 13 asistencias en 39 partidos. Pero siempre como una alternativa a Raphinha.
Ahora, el brasileño no regresará hasta dentro de cinco semanas. Y el inglés apunta a seguir ocupando su hueco como titular. Los próximos 35 días pueden marcar su futuro. Un futuro por resolver aún como el de los nueves. Con Ferran y Lewandowski ya sobre el césped, el valenciano lo intentó. Pero fue el polaco quien anotó, con el torso, el gol de la victoria.
