Grifols busca recuperar el pulso en Bolsa con la OPV de su negocio de Biopharma en EE UU | Empresas
Grifols ha provocado una fuerte sacudida al anunciar sus planes para la posible colocación en Bolsa de una participación minoritaria de su negocio de Biopharma en EE UU, uno de sus principales mercados estratégicos. Con este movimiento, la farmacéutica busca recuperar el pulso en Bolsa tras un inicio de año en el que han sufrido un fuerte castigo, con una fuerte presión bajista.
De momento, la compañía parece haber recibido el respaldo de los inversores. Los ADR de la farmacéutica, que cotizan en EE UU, se dispararon en los mercados fuera de hora con subidas, por momentos, cercanas al 13%. En la sesión regular del Nasdaq, antes del anuncio, se habían dejado un 1,17%, acumulando un retroceso próximo al 20% en la primera parte de 2026.
En la misma línea, sus acciones se dejan cerca de un 20% en la Bolsa española desde principios de año, llegando a perder, esta misma semana, la cota de los nueve euros. De hecho, este lunes llegaron a cotizar en 8,47 euros. Ayer, llegaron a rebotar más de un 1% pero, finalmente, cerraron con un leve ascenso del 0,36%, hasta 8,84 euros, muy lejos de los 13,70 euros alcanzados a mediados de 2025, tras confirmar el regreso al pago de dividendos. Actualmente, tras este descenso, la empresa capitaliza en torno a 5.300 millones de euros.
La presión de los inversores bajistas se ha mantenido al alza en los últimos días. De hecho, Kintbury Capital LLP ha comunicado esta semana que ya tiene una posición corta del 1,63% del capital de la farmacéutica, la mayor de toda la serie histórica en torno a este hedge fund, que hace pocos días había comunicado a la CNMV que su posición bajista era del 1,5%.
A su vez, durante este mes de marzo, periodo en el que las acciones han sufrido un fuerte castigo, algunos inversores de relevancia han elevado sus participaciones en la farmacéutica.
Entre otros movimientos, Fidelity comunicó este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha superado el 1% del capital de la firma, casi duplicando presencia. De hecho, en la anterior comunicación, que databa de principios de 2022, la gestora señalaba que su participación era del 0,588%.
Pocos días antes, Goldman Sachs rebasó el 3% del capital (un 3,077%), principalmente mediante instrumentos financieros (el 2,613%), a través de distintos fondos de inversión. En la anterior comunicación remitida a la CNMV, que tuvo lugar en junio de 2024, el banco de inversión señalaba que la participación en Grifols era entonces del 0,170%. No obstante, durante el primer semestre de ese año, en plena crisis bursátil provocada por las acusaciones de maquillaje de cuentas por parte de la firma bajista Gotham City Research, Goldman llegó a comunicar, en varias ocasiones, una participación en Grifols superior al 6%.
Además, la farmacéutica se ha visto penalizada en los últimos días por las rebajas en la recomendación por parte de algunos analistas. Entre los últimos figura Deutsche Bank, que rebajó el precio objetivo de la acción de Grifols de 12 a 11 euros. Unos días antes, Morgan Stanley había su precio objetivo sobre los títulos de la compañía, desde 14 a 11 euros debido a la limitada visibilidad sobre el crecimiento de los ingresos a medio plazo de la empresa. Muchos de estos analistas deberán empezar a valorar el posible movimiento corporativo en EE UU.
En este escenario, Grifols, ha acelerado en el proceso de refinanciación de su deuda. A mediados de marzo, la farmacéutica anunció que había recibido compromisos de financiación de un sindicato de destacados bancos internacionales para una nueva línea de crédito revolving (RCF) por 2.000 millones de dólares (casi 1.750 millones de euros). La empresa explicó que esta nueva línea de crédito más que duplicaría el tamaño de la anterior, de 938 millones, y tendría un vencimiento de 6,5 años, lo que reforzaba “su flexibilidad financiera y su balance”.
