La difícil apuesta de Poste Italiane por Telecom Italia | Opinión
La mayoría de los CEO de las telecos sueñan con acuerdos que reduzcan la competencia, que les permitan obtener grandes ahorros gracias a una menor inversión o a un aumento de los precios. En Italia, la gran operación del sector es de otra especie: Poste Italiane, operador de servicios postales y financieros respaldado por el Estado, ha lanzado una opa por 10.800 millones de euros para controlar Telecom Italia.
La operación, aunque parezca sacada de la nada, no es tan descabellada como parece. El postor, propiedad en casi dos tercios del Gobierno, ha acumulado un 27% en Telecom Italia, tras haber adquirido acciones de Vivendi. Aunque se esperaba que su participación se mantuviera estable, lo justo para mantener a raya al potencial comprador Iliad, una fusión completa ofrece beneficios tangibles. Poste tiene una amplia red de sucursales. Una empresa fusionada podría agrupar todo tipo de servicios de forma más económica en una especie de superapp.
La opa, cuyo objetivo es hacerse con suficientes acciones para elevar la participación por encima de dos tercios, parece favorecer al comprador, que ofrece 2.800 millones en efectivo y el resto en acciones, por un precio combinado de 0,635 euros por acción, es decir, una prima del 9%. No es precisamente generoso: los analistas de Barclays sitúan el valor razonable en 0,62 euros por acción. Y aceptar el acuerdo haría aún menos probable una lucrativa fusión con Iliad a corto plazo.
Sobre el papel, Poste tiene margen para subir su precio. Espera obtener 500 millones de ahorro en costes reduciendo los gastos de distribución y con una financiación más barata. El valor actual de esto es de unos 3.000 millones, tras deducir impuestos y aplicar un múltiplo de valoración estándar de 10, neto de los costes de integración. Incluso si compartiera solo la mitad de esa cantidad con los demás accionistas, ello implicaría una prima de 0,08 euros por acción, o del 15%.
En la práctica, una gran subida no parece fácil. La teleco viene cargada de problemas. Aunque ha reducido deuda escindiendo su red, sigue en un mercado ultracompetitivo. Y un cambio tan radical en el negocio de Poste podría asustar a sus accionistas, sobre todo a los que no forman parte del Gobierno. Poste cayó ayer en Bolsa hasta un 9% .
Los accionistas de la teleco afrontan cierto riesgo en todo caso. Rechazar la oferta la dejaría lidiando con un mercado difícil y, en potencia, sin estar más cerca de un acuerdo con Iliad. La teleco subió ayer un 4,69%, con una prima escasa respecto al valor actual de la oferta. Hay margen para sacar más partido a Poste, pero probablemente no mucho.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
