La icónica Torre Glòries de Barcelona busca inquilino tras la salida de Meta | Empresas
El efecto mariposa también provoca ciclones en el inmobiliario. Así, la decisión de un techno-bro en Silicon Valley como Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, para acercarse políticamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado que el edificio de oficinas más emblemático de Barcelona, la Torre Glòries, se quede desde este abril oficialmente sin el principal inquilino que lo ocupaba para administrar los contenidos nocivos en Instagram, WhatsApp o Facebook.
Merlin Properties, la principal inmobiliaria española y dueña de Torre Glòries, acaba de contratar a las consultoras Savills y JLL para buscar inquilinos que sustituyan a Telus Digital, la empresa que trabajaba para Meta en el control de fake news y contenidos nocivos, y que abandonó el rascacielos a finales del pasado año, aunque tenía contrato de alquiler en vigor hasta este próximo mes de abril.
La decisión de Zuckerberg de acercarse a Trump reduciendo lo que el mismo fundador de Facebook llamó como “demasiada censura” supuso el desmantelamiento de los equipos de control de contenidos, que vigilaban desde fake news a abusos y posibles delitos en sus redes sociales. De esta forma, la plantilla de Barcelona que trabajaba en Gloriès fue despedida tras un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a alrededor de 2.000 empleados.
Aunque el servicio fuera cerrado ya en 2025 por Meta (matriz de Instagram, WhatsApp y Facebook), seguía existiendo un contrato de alquiler hasta este mes de abril, confirman desde la inmobiliaria. La salida de Telus deja disponibles 11.000 metros cuadrados, que corresponden a 10 de las 28 plantas del edificio. Otros inquilinos que actualmente tienen su sede en la Torre Glòries son Oracle, la propia JLL, la tecnológica Dynatrace, la aseguradora Beazley, Sisvel y Almadraba Capital.
“Torre Glòries es un edificio icónico de Barcelona que siempre ha despertado un gran interés entre empresas de perfiles muy variados“, indica un portavoz de Merlin Properties, inmobiliaria que tiene a Ismael Clemente como consejero delegado. La búsqueda de nuevos inquilinos coincide con un momento de sobreoferta de oficinas en el Distrito 22@, donde se ubica el inmueble, y que en los últimos años se ha convertido en el verdadero polo de atracción de empresas de la capital catalana. Este barrio, que albergó en el pasado la capacidad fabril del Poble Nou, ha visto cómo desde hace años han ido surgiendo nuevos edificios de oficinas, creando dudas en los últimos tiempos sobre la capacidad para absorber por parte de las empresas de más stock metros cuadrados. Por ejemplo, Colonial SFL decidió reconvertir las oficinas de T-Systems en ese área en un hospital privado para Sanitas y Mapfre.
”Aunque la disponibilidad de espacios de oficinas en el 22@ ha aumentado recientemente, el carácter emblemático del edificio ha reactivado ese interés ante la posibilidad de que queden metros disponibles“, señala el portavoz de Merlin. Desde esta inmobiliaria se reconoce que los metros cuadrados, que estarán disponibles a partir de junio, se irán alquilando progresivamente, planta a planta, a distintas compañías debido al lento mercado de absorción del mercado de oficinas en Barcelona. Aun así, asegura que no existe presión para ajustar las rentas del alquiler. En la capital catalana, la renta máxima que se paga ronda los 35 euros por metro cuadrado en zonas prime. En el 22@, esa renta prime puede llegar a los 25 euros, aunque en la Torre Glòries puede rondar los 30 euros, según fuentes del mercado.
Durante 2025, Barcelona alcanzó una contratación total de 323.000 metros cuadrados, un 12% más que el año anterior y por encima de la media histórica. De este volumen, el 22@ concentró 132.000 metros, lo que representa el 41% del total contratado en la ciudad, niveles que no se registraban desde 2019, se señalaba desde Savills en un reciente comunicado. “El 22@ ha sido la estrella del año, situándose en niveles de 2019″, señala Natalia Montal, directora asociada de oficinas leasing en Savills Barcelona. “Con este nivel de absorción actual y la disminución de la actividad promotora en la zona, la tasa de disponibilidad puede bajar más rápido de lo previsto. Los sectores tech, formación y también el sector público han sido los protagonistas de las grandes operaciones en esta zona”, agrega.
La historia del edificio
Este edificio, de 144 metros de altura, fue diseñado por el arquitecto Jean Nouvel e inaugurado en 2005 como Torre Agbar, para la sede de Aguas de Barcelona. Tras permanecer varios años vacío y sin concretarse una inauguración de un posible hotel de Hyatt, Merlin adquirió en 2017 la torre por 142 millones de euros. En un principio, la inmobiliaria apostó para que el inmueble albergara, tras el Brexit, la sede para la Agencia Europea del Medicamento, pero la elección de Ámsterdam como nueva ubicación del organismo comunitario abrió la posibilidad del relevante desembarco de Meta en 2018, tal como adelantó CincoDías en esa fecha.
El rascacielos, ubicado en el número 211 de la Avenida Diagonal y junto a la plaza de Gloriès, se ha convertido en uno de los iconos del skyline de Barcelona en este siglo XXI. Y, además, es un de los puntos más visitados de la ciudad desde que en 2022 Merlin abriese allí un mirador panorámico en la planta 30.
