El Consejo de Ministros aprobará la liberación de liberará 11,5 millones de barriles por parte de España: El barril de petróleo supera los 100 dólares pese a que los países comienzan a concretar la liberación de reservas estratégicas | Economía
No hay apenas imágenes recientes del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí. Se sabe que está vivo y activo, aunque “levemente herido”. Pero es algo que en lo que hay que creer, como en su mensaje leído en la televisión iraní. De momento, la promesa de venganza y las intenciones de mantener cerrado el estrecho de Ormuz han tenido más efecto en los mercados que el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de que sus miembros van a liberar 400 millones de barriles de petróleo. Los países de la UE han querido seguir con los anuncios al comunicarle esta tarde al organismo, del que son miembros, los planes de los Estados miembros: Italia, por ejemplo, ha apuntado que serán 10 millones de barriles, que se suman a los 11,5 millones de España o los 19,5 millones de Alemania. Todos forman parte de esa liberación histórica adelantada el miércoles que no ha evitado que el barril de brent, la referencia en los mercados europeos, haya regresado este jueves a la cota de los 100 dólares que había perdido hace días.
La concreción de los planes de liberación de reservas estratégicas es necesaria para convencer a los mercados. No solo es necesario que los agentes que operan en las compraventas tengan esa cantidad en mente. También se trata de saber cuándo y dónde saldrán esos barriles al mercado. España, por ejemplo, ha concretado que son 11,5 millones, que se irán liberando durante 90 días y que la decisión tiene que pasar por el Consejo de Ministros. Francia planea liberar sobre 14,5 millones; Países Bajos, algo menos de 5,4 millones; y Austria, 2,3 millones. La portavoz de la Comisión Europea para asuntos energéticos, Anna Kaisa-Itkonen, ha anunciado este jueves que los Estados miembros han debatido la decisión adoptada y trasmitirían sus planes durante la jornada.
Los datos europeos se suman a los que llegan de Estados Unidos, 172 millones, o de Japón, 80 millones. Y hay países de los que se sabe que tienen intención de sumarse al movimiento, no en vano la decisión de la AIE se tomó por unanimidad, pero todavía no han dado detalles: Australia, Corea del Sur, Reino Unido o las tres repúblicas bálticas (Lituania, Letonia y Estonia).
En Bruselas, pocas conversaciones estos días sobre lo que está sucediendo en Irán dejan de lado lo que pasó en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania y estuvo muy cerca de estrangularse el suministro de combustibles fósiles en la UE. Consciente de esto, la Comisión ha subrayado que se han producido dos reuniones de los grupos de seguimiento del petróleo y del gas. La conclusión es que “no hay preocupaciones por la seguridad de suministro”, ha señalado la portavoz del Ejecutivo de la UE. “Sin embargo, mantendremos un seguimiento de la situación y del impacto en la UE en vista de una potencial interrupción prolongada [del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz]”, ha continuado. Ese escenario de carestía —y de falta de suministro— sí que fue un riesgo cierto hace cuatro años, y provocó que los países europeos tuvieran que adoptar medidas de ahorro energético.
Pero ahora la clave —y el gran problema que enfrenta Europa— es de precios. La liberalización histórica de reservas de petróleo busca aliviar la presión sobre la demanda. No obstante, por espectaculares que sean las cifras publicadas por la AIE, la calma no llega. Los 400 millones de barriles anunciados son el equivalente a lo que cruzaba el estrecho de Ormuz durante 20 días. Y a los números les falta un elemento importante: ¿cuándo van a cesar los bombardeos?
Sobre esto, no hay certeza. Escuchar las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aporta poca luz a esta incógnita. El lunes pasado dijo que la guerra estaba “casi terminada” y eso alivió mucho la cotización del petróleo y el gas. Pero las declaraciones del republicano son erráticas: desde que comenzaron los bombardeos ha dicho que podían durar “unos días”; cuatro semanas o cinco; e, incluso, “lo que haga falta”.
En cambio, desde el lado iraní, la idea que se transmite es clara y firme. Su nuevo líder, en el primer mensaje que ha lanzado desde que fue elegido, ha mantenido la misma línea que han llegado por otros responsables del régimen y la Guardia Revolucionaria al indicar que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado para “presionar a los enemigos”. El régimen de los ayatolás deja claro así que va a utilizar su posición estratégica clave —por esa vía marítima circula a diario el 20% del petróleo y el gas natural licuado que se consume en todo el mundo− para apretar la argolla de los precios de los combustibles y que Estados Unidos e Israel sientan la presión de los demás países para poner fin al conflicto bélico.
Y ante esto, las cotizaciones no se calman. Después de oír a Jameneí, el petróleo brent ha superado los 100 dólares y se ha mantenido en torno a esa cota durante casi todo el día, con un incremento diario que ha llegado a rozar el 10%. En cambio, el gas que se comercia en Países Bajos y sirve de referencia europea, el llamado TTF, ha tenido un comportamiento más estable: el megavatio hora ha rondado los 51 euros, con una subida de apenas del 0,6% respecto al día anterior.
