Hacienda redoblará el control sobre el fraude en los alquileres de temporada y pisos turísticos | Economía
Ante la fuerte crisis de acceso a la vivienda que asola a España, la Agencia Tributaria ha situado en el centro de su estrategia para 2026 el control sobre los alquileres de temporada y los pisos turísticos. El objetivo de Hacienda es identificar inmuebles residenciales cuyo uso real sea distinto del de vivienda y que no hayan sido declarados, o que se declaren fraudulentamente como arrendamiento de vivienda habitual. Así lo recoge el organismo público en las Directrices del Plan Anual de Control Tributario, publicadas este jueves. En concreto, a través de planes de visitas de comprobación formal, los funcionarios de la agencia intentarán detectar los “artificios” legales diseñados para eludir las obligaciones fiscales en este tipo de arrendamientos y, así, quitar algo de presión al mercado del arrendamiento.
La ofensiva de control por parte de la Agencia Tributaria se produce en un momento de “despegue” del mercado de la construcción tras años de ralentización, lo que ha llevado a Hacienda a poner el foco en el conjunto del sector inmobiliario, con un refuerzo integral que abarca todas las fases del negocio, desde la promoción y construcción hasta la comercialización e intermediación. Se vigilará con especial celo la correcta declaración de los rendimientos obtenidos a través de plataformas digitales y se auditará el régimen de comisiones de las empresas intermediarias para asegurar que este auge del sector tenga un reflejo adecuado en las arcas públicas.
La Agencia Tributaria advierte de que el repunte de la actividad inmobiliaria aconseja intensificar la vigilancia sobre los riesgos fiscales característicos de este sector. Entre ellos cita la deducción de gastos financieros o la utilización abusiva de subcontratas, además de las operaciones de comercialización e intermediación en la venta o arrendamiento de inmuebles. El organismo también señala que reforzará el control de las actividades económicas relacionadas con la vivienda y los arrendamientos, con el objetivo de detectar rentas no declaradas o situaciones en las que el uso real de los inmuebles difiera del declarado ante la Administración.
También serán objeto de “un control pormenorizado” riesgos potenciales característicos del sector, como pueden ser la deducción improcedente de gastos financieros o la utilización abusiva de subcontratas, al tiempo que se prestará atención relevante también a la comercialización e intermediación en la venta y arrendamiento. La agencia también supervisará la correcta valoración de los inmuebles en las transmisiones, muy especialmente cuando intervengan entidades vinculadas o estructuras societarias.
En paralelo, la Agencia Tributaria mantendrá planes de visitas dirigidos a distintos sectores empresariales y profesionales con el fin de revisar aspectos censales y formales de su actividad. Dentro de estas actuaciones, uno de los objetivos será precisamente identificar alquileres de inmuebles residenciales destinados en realidad a usos distintos de vivienda que no hayan sido declarados correctamente, o que se presenten como arrendamiento habitual cuando, en realidad, funcionan como alquileres turísticos o de temporada.
La estrategia de control llega en un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda y la escasez de oferta en muchas ciudades españolas, un fenómeno que ha llevado a administraciones de distintos niveles a intensificar la regulación y supervisión del mercado. En este escenario, Hacienda pretende reforzar la fiscalización de actividades vinculadas al alquiler vacacional y a nuevas formas de arrendamiento temporal que, según la propia Administración, pueden utilizarse para esquivar obligaciones fiscales o para ocultar ingresos.
