MasOrange adjudica a Ericsson la unificación de su red 5G por 100 millones | Empresas
MasOrange ha adjudicado a Ericsson un macrocontrato para unificar y blindar su red 5G, un movimiento estratégico que supone disminuir la presencia de los fabricantes chinos Huawei y ZTE, que hasta ahora tenían presencia en diversas áreas de la infraestructura del grupo. La presión de la Unión Europea, contraria a que se desplieguen redes con tecnología china por su dependencia del Gobierno de aquel país, ha inclinado la balanza hacia la firma sueca. Aunque ni el fabricante ni la operadora han hecho público el importe del contrato, se estima que alcance los 100 millones de euros en los seis años de vigencia, informaron a este diario fuentes conocedoras del acuerdo.
Esta decisión se produce dos años después de la creación de la compañía y tras su reciente adquisición total por parte de la teleco francesa Orange, consolidando un despliegue a seis años que integrará el Core 5G Stand Alone bajo un único proveedor europeo. Hasta este momento, la operadora mantenía dos núcleos de red funcionando en paralelo, uno heredado de Orange y otro de MásMóvil, ambos ya suministrados por el fabricante sueco, pero ahora se busca una plataforma totalmente unificada que permita maximizar las sinergias y reducir los costes operativos derivados de mantener sistemas duplicados.
La simplificación tecnológica no se limita al núcleo del 5G, sino que se extiende a la plataforma de voz fija IMS, responsable de gestionar las llamadas sobre tecnología IP. Este apartado es especialmente relevante dado que MasOrange gestionaba hasta ahora un complejo ecosistema de cuatro sistemas distintos: Orange y MásMóvil ya operaban con Ericsson, pero Jazztel utilizaba tecnología de Huawei y el grupo Euskaltel, que integra marcas como R y Telecable, dependía de la también china ZTE. Con la firma de este acuerdo, todas estas plataformas se consolidarán en una sola bajo la supervisión de Ericsson, eliminando la fragmentación técnica que arrastraba el grupo desde su fusión y reforzando la seguridad de las comunicaciones fijas y móviles de sus clientes.
La propia MasOrange aún mantiene contratos importantes con Huawei. Actualmente, la firma china es responsable de la gestión del Centro de Control de Red (NOC) en España, encargándose de la supervisión técnica inmediata de toda la infraestructura. Además, Huawei continúa siendo el proveedor mayoritario de la Red de Acceso Radio (RAN), suministrando aproximadamente el 54% de las antenas y equipos que dan cobertura directa a los usuarios, consolidándose como un socio indispensable por su competitividad económica y capacidad operativa.
En el terreno de la innovación tecnológica, la colaboración entre ambas empresas se ha intensificado con proyectos de vanguardia como el despliegue de la primera red comercial 5G-Advanced en Sevilla, capaz de alcanzar velocidades de 10 Gbps. Asimismo, MasOrange y Huawei han lanzado la primera red autónoma de nivel 4 asistida por inteligencia artificial en Europa, un sistema que permite la auto-optimización del servicio y el ahorro energético en tiempo real. De este modo, mientras la operadora protege su arquitectura crítica con proveedores europeos, sigue apoyándose en la tecnología de Huawei para liderar la implementación de infraestructuras de próxima generación y servicios digitales avanzados.
Presión de la UE
El factor geopolítico ha pesado de manera determinante en la resolución de este contrato, que ha sido fruto de duras negociaciones con diversos proveedores del sector. MasOrange remitió peticiones de oferta a gigantes como la finlandesa Nokia, la estadounidense Mavenir y las citadas firmas chinas Huawei y ZTE. Sin embargo, la presión regulatoria de la Unión Europea, que ha solicitado a los países miembros que se abstengan de contratar con los fabricantes chinos, y la reciente propuesta de la Cibersecurity Act han inclinado la balanza hacia la soberanía tecnológica continental. Esta normativa europea pretende prohibir la presencia de tecnología china en las redes móviles críticas en un plazo de tres años tras su aprobación definitiva, lo que convertía la apuesta por proveedores extraeuropeos en un riesgo estratégico y económico a medio plazo que la compañía ha preferido evitar.
La implementación del nuevo Core de Datos 5G SA unificado permitirá a MasOrange acelerar la monetización de su infraestructura móvil mediante el lanzamiento de servicios avanzados que requieren capacidades de red superiores. Entre estas nuevas funcionalidades destaca la apertura de la red a terceros a través de APIs, lo que permitirá a desarrolladores y empresas externas interactuar directamente con las funciones de la red para crear modelos de negocio industriales y empresariales. Los clientes se beneficiarán de una mayor estabilidad y calidad de conexión, gracias a una latencia extremadamente baja y a la capacidad de la red para recuperarse de forma automática ante cualquier eventualidad, asegurando una conectividad crítica para sectores como la logística o la sanidad.
Dentro de este catálogo de nuevos servicios, la tecnología 5G SA habilitará experiencias de realidad aumentada, videollamadas inmersivas y gaming en streaming con una fluidez hasta ahora inalcanzable. Uno de los pilares de este despliegue es el concepto de slicing y multislicing, que permite crear particiones virtuales de la red con calidades garantizadas para usos específicos; por ejemplo, una empresa podría reservar una “tajada” de red dedicada exclusivamente a sus comunicaciones corporativas o a la transmisión de vídeo en tiempo real, sin que el tráfico de otros usuarios afecte a su rendimiento. Esto supone un salto cualitativo para la industria 4.0, donde la interconexión masiva de dispositivos IoT requiere una gestión inteligente y segura de los datos.
La alianza con Ericsson integra soluciones de última generación como el Cloud-native Subscriber Data Management, que refuerza la privacidad y la gestión de dispositivos conectados, y los sistemas de cobro Evolved Charging y Billing Evolved. Estas últimas herramientas, construidas sobre el entorno de Google Cloud, unifican los procesos de facturación del grupo, lo que reduce drásticamente el tiempo necesario para lanzar nuevas ofertas comerciales al mercado y mejora la experiencia del usuario final al simplificar su relación con la operadora. Además, la arquitectura incluye sistemas de analítica avanzada y automatización que permiten monitorizar el funcionamiento de la red en tiempo real, detectando patrones de comportamiento y optimizando el tráfico de forma proactiva mediante inteligencia artificial.
