El vestuario del Barcelona pone en alerta a Hansi Flick | Fútbol | Deportes

A Hansi Flick no le molesta el debate. No le molesta el público, tampoco el privado. El entrenador del Barça acepta que en el entorno se discuta sobre el juego de su equipo tras las dos derrotas consecutivas (4-0 frente al Atlético en la Copa y 2-1 ante el Girona en la Liga), como también agradece que los futbolistas le planteen sus inquietudes. “Cuando pierdes, y no juegas bien, quizás se generan dudas”, compartió el preparador alemán. Acto seguido, en la previa del duelo frente al Levante (16.15; Movistar), añadió: “No son momentos fáciles, pero la comunicación es vital. Siempre hay que comunicarse al mismo nivel; luego ya tomaré decisiones”.
Tras la goleada frente al Atlético, Flick escuchó la opinión de sus futbolistas. Los centrocampistas hablaron de la falta de control. ¿El problema? Los balones perdidos. “Cuando ves los partidos, no solo analizas las pelotas perdidas, sino también cómo y dónde las pierdes, si son en la creación o en el último tercio”, expuso el preparador. A sus muchachos les birlaron una media de 117 balones en la temporada. Frente al Girona (124) y el Atlético (111) no fueron los duelos en los que peor estuvieron. Ante el Eintracht se marcó el récord del curso: 138.
El dilema en los últimos dos duelos fue que el Barça se encontró con el mismo problema, pero frente a dos equipos con diferentes estilos. El de Simeone lo esperó en bloque bajo, mientras que el de Michel lo mordió arriba. En ambos casos, sufrió la zaga. “Si pierdes demasiados balones y no estás en buena posición defensiva, abres los espacios para el rival”, insistió el técnico alemán.
Fueron los defensas los que también alzaron la voz. Sin Raphinha, Balde se encuentra demasiado expuesto. “Sale en todas las fotos y no siempre es su responsabilidad”, remarcan desde el entorno del lateral. A los centrales les pasa algo similar. Cuando falta Pedri, el Barça encaja un 17% más de goles. Sin el canario, menos control. Es decir, los centrales sufren más. “Parece que Cubarsí está jugando peor, pero lo que pasa es que está más desprotegido”, intervienen desde el área deportiva.
Tras el partido contra el Girona, el preparador buscó airear a sus jugadores: dos días de descanso. Se reencontraron el jueves. Este sábado hubo una larga charla antes de salir a trabajar. “Hemos hablado sobre qué hay que hacer para mejorar y regresar a nuestro mejor nivel. Ha habido un debate abierto. Quería dejar también las cosas claras. Es importante poder hablar de situaciones, de cómo hacer las cosas, gestionarlas…”, subrayó Flick sobre la charla de una hora que mantuvo con sus futbolistas en la sala de vídeo.
En el campo, dibujó un ejercicio de presión y otro de juego de posesión. Después, en el partidillo, colocó a Eric García como compañero de De Jong en la medular. Flick entendía que con Eric en el centro del campo, el equipo recuperaría la estabilidad que había perdido desde que Pedri pasó por la enfermería. “A Eric no le importa dónde juega si puede ayudar al equipo y por eso nos da muchísimo. Vive por el equipo”, elogió el técnico al catalán. El canterano es uno de los líderes del futuro en un grupo, según el técnico, necesitado de liderazgo.
Sin embargo, el entrenamiento no terminó de convencer a los protagonistas. Ante el Levante no se sabe si Flick apostará por Eric García como compañero de De Jong o por Bernal, a la espera de que Pedri recupere su mejor estado de forma. “Igual Pedri puede jugar unos minutos el domingo”, contó el entrenador azulgrana.
Las dudas sobrevuelan el Barça y Flick le da vueltas al once. Por ahora, no quiera cambiar de plan. Y eso que se lo piden desde la dirección deportiva y desde el vestuario. “Necesitamos más intensidad, siguiendo nuestra filosofía”, destacó el alemán. Eso sí, siempre está abierto a dialogar: “Les hago preguntas a los jugadores. Así trabajo y así gestiono”.
