La UEFA abre una investigación tras la denuncia de Vinicius por insultos racistas de Prestianni | Fútbol | Deportes

El Benfica – Real Madrid de Champions de este martes se detuvo durante 10 minutos zarandeado por el racismo en el fútbol. Lo que nadie niega de lo ocurrido en Lisboa es que el jugador del equipo portugués Gianluca Prestianni se tapó la boca con la camiseta, al menos tres veces, para decirle algo a Vinicius, según captaron las imágenes de televisión. El árbitro, el francés François Letexier, activó de inmediato el protocolo antirracismo en cuanto el brasileño denunció los insultos xenófobos que, según su testimonio, recibió del argentino. Ahora es el turno de la UEFA, que contempla en su código disciplinario una sanción de, al menos, diez partidos por este motivo.
El máximo organismo del fútbol europeo, impulsor de la competición y muy sensibilizado con este problema, anunció este miércoles que había designado un inspector de Ética y Disciplina para investigar el caso después de revisar los informes de los partidos disputados. El nerviosismo benfiquista en los pasillos del estadio Da Luz nada más acabar el encuentro resultó evidente por la gravedad de la denuncia de Vini, amplificada luego por las palabras de Kylian Mbappé. “Le ha llamado cinco veces mono. Yo lo escuché y también otros jugadores del Benfica”, incidió el francés. La primera línea de defensa de la entidad, ante el hecho innegable de que Prestianni se dirigió a Vinicius tapándose la boca, fue tratar de demostrar que los jugadores del Madrid, dada la distancia en el campo, no pudieron escuchar nada.
El club, pasadas las dos de la madrugada hora portuguesa (una más en España), publicó un tuit con un vídeo donde se ve un cruce verbal entre Prestianni y Vini. “Como demuestran las imágenes, dada la distancia, los jugadores del Real Madrid no pudieron escuchar lo que dicen haber escuchado”, indicó el Benfica. En esa escena, también se observa cómo el argentino levanta los brazos antes de ver al árbitro hacer la señal del protocolo antirracismo. Y, en todo caso, ese no fue el único momento de toda la secuencia en que Prestianni se tapa la boca para decirle algo al brasileño. Este miércoles, el Benfica, a preguntas de este periódico, declinó hacer más comentarios. La UEFA estudiará también la caída de objetos al césped, algo muy penado por la federación europea.
Por su parte, el Madrid informó de que se encontraba “analizando las quejas formales que debe hacer a la UEFA”, aunque asume la dificultad de encontrar pruebas audiovisuales sobre lo que le dijo Gianluca Prestianni a Vinicius. La entidad sí quiso encapsular el caso a un episodio provocado por el jugador argentino y evitar así que este suceso provocara un choque institucional con el Benfica y sus aficionados. También restó importancia a un presunto rifirrafe entre el presidente local, Rui Costa, y personal de la expedición blanca en los pasillos del estadio, según varias informaciones y unas imágenes de la televisión CBS.
El presidente del Benfica, Rui Costa, casi llega a las manos con un miembro de la delegación del Real Madrid tras el partido.
El Benfica ha negado que esto sucediera. Las cámaras de CBS captaron el momento del choque.pic.twitter.com/06kb1w2uaG
— Albert Ortega (@AlbertOrtegaES1) February 18, 2026
En un post partido cargado de tensión, José Mourinho, que no se sentará la próxima semana en el banquillo del Bernabéu tras ser expulsado, se presentó como una persona con un discurso “equilibrado” (“cada uno —Vini y Prestianni— dice una cosa”), pero sí apuntó con sus palabras al madridista. Le afeó su celebración del gol y deslizó de forma sibilina que esto siempre le ocurre a Vinicius. “Pasa en tantos estadios, siempre con lo mismo… Hay alguna cosa que no va”, afirmó.
El protocolo antirracismo
Cuando la FIFA introdujo en mayo de 2024 el gesto de la cruz con los brazos para activar el protocolo antirracismo, lo hizo pensando solo en ofensas desde la grada. De hecho, el paso siguiente es que la megafonía del estadio emita un mensaje para informar al público de la razón por la que se ha detenido el encuentro, y para explicar que, si el ataque persiste, se suspenderá el partido.
La señal forma parte de una estrategia global contra el racismo aprobada de manera unánime por las 211 federaciones nacionales en el 74º congreso de la FIFA después de una reunión en 2023 de su presidente, Gianni Infantino, con Vinicius. Se encontraron en Barcelona un mes después de que el brasileño detuviera el partido del Real Madrid en Mestalla tras recibir insultos racistas de algunos espectadores. En aquella reunión Infantino se mostró muy firme: “Si hay racismo, no hay fútbol. Paremos, pues, los partidos”.
El presidente de la FIFA fue más allá: “Queremos identificar a los racistas en los estadios y en las redes sociales. Son delincuentes. Tenemos que combatirlos fuera de los estadios. Hay que prohibirles la entrada a los estadios de todo el mundo. Las autoridades tienen que llevar a estas personas ante los tribunales y vamos a transmitírselo a todas. El racismo es un delito”.
Uno de los cinco puntos de la estrategia aprobada por la FIFA un año después de su reunión con Vinicius se refiere a esta vía penal: “Impulsaremos que el racismo se reconozca como delito en todos los países del mundo, y donde ya lo sea, promoverá que se juzgue y se sancione con la gravedad que merece”. Unas semanas más tarde, Infantino celebró el fallo que condenó a ocho meses de prisión y dos años sin entrar a un estadio a tres aficionados que habían proferido insultos racistas contra Vinicius en Mestalla: “Esta sentencia ilustra uno de los cinco pilares de acción de la FIFA: las causas penales. Nosotros, unidos como fútbol mundial, presionaremos para que el racismo se reconozca como un delito penal en todos los países y, como se ha visto hoy en España, cuando ocurra un delito, presionaremos para que se trate con la severidad que merece”.
En Portugal, donde se produjo el presunto insulto de Prestianni, precisamente al brasileño, el racismo está incluido en el artículo 240 del código penal, con castigos diversos dependiendo de su gravedad, a partir de seis meses de cárcel.
Tanto la FIFA como la UEFA han pensado siempre en el público a la hora de establecer sus protocolos. Pese a ello, el organismo europeo trata así el racismo en el artículo 14 de su código disciplinario: “Cualquier entidad o persona sujeta a estas normas que insulte la dignidad humana de una persona o grupo de personas, por cualquier razón, como su color de piel, raza, religión, origen étnico, género u orientación sexual, será sancionada con una suspensión de al menos diez partidos o un periodo de tiempo determinado, o cualquier otra sanción adecuada”.
