Las empresas elevan la presión para que las mutuas den todas las altas y bajas médicas a los trabajadores | Economía
El fuerte y creciente aumento de los procesos de bajas médicas entre los trabajadores es un problema que ya nadie elude y es motivo de preocupación de empresarios, sindicatos y del propio Gobierno. La cuestión es ahora cómo atajar el problema, y las soluciones que aportan unos y otros distan mucho entre sí. La patronal de las pymes catalanas, Pimec, que tiene mucho peso en el Parlamento a través de su buena relación con Junts, ha presentado este miércoles en Madrid una serie de propuestas que defienden los intereses patronales y entre las que destaca una: que los médicos de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social puedan dar todas las altas y las bajas a los trabajadores.
En la actualidad, las mutuas son entidades híbridas, porque son asociaciones de empresarios, pero sin ánimo de lucro, que son autorizadas y controladas por el Ministerio de Seguridad Social. Gestionan dinero público (cotizaciones sociales) y ayudan también a la gestión de las prestaciones por incapacidad temporal de los trabajadores que están de baja. La ley solo permite a los médicos de estas entidades dar las altas en los casos en los que la baja se ha producido por un accidente laboral. Sin embargo las bajas, sea cual sea el origen de la patología (por accidente o enfermedad común), solo las pueden dar los médicos del sistema público de atención primaria.
Históricamente las patronales han reivindicado que los facultativos de las mutuas puedan dar el alta en las bajas por enfermedades comunes, pero esta propuesta nunca ha salido adelante. Ahora Pimec da un paso más y pide también que estos médicos, cuyo empleador es una mutua, puedan determinar también las bajas de los trabajadores. “Es incoherente que las mutuas puedan dar el alta en las bajas por accidente y las bajas y el resto de las altas no. Un médico es igual de ético y buena persona si sale de su casa a trabajar a una mutua o a un centro de salud”, ha defendido el secretario general de Pimec, Josep Ginesta.
La propia Airef, dedicada a auditar las políticas públicas, acaba de denunciar deficiencias estructurales del sistema de gestión de bajas. Una de estas deficiencias es, según Pimec, que “quien reconoce las bajas y da las altas (médicos de atención primaria dependientes de las comunidades autónomas) no son quienes las pagan (la Seguridad Social dependiente del Estado) y las empresas (que abonan entre el día 4º y 16º de la baja). ”Esto se solucionaría dándoles esta potestad a las mutuas”, inciden estos dirigentes patronales.
Es más, la patronal de las pymes catalanas ha indicado que, en su opinión “incorrectamente”, la gestión de las mutuas había tenido en los últimos años una deriva a la gestión pública en mayor medida que la privada, ante lo que esta organización también reclama que se revierta esa situación. Para ello proponen que desaparezca la obligación de destinar los beneficios de las mutuas a un fondo de reserva, algo que siempre ha sido rechazado por los sucesivos Gobiernos y por los sindicatos.
El presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha hecho una segunda propuesta para solucionar el aumento de las bajas, que tiene que ver con el diseño de los actuales complementos salariales, que recogen muchos convenios colectivos, para compensar las prestaciones por incapacidad temporal, cuya cuantía es inferior al salario. Según ha dicho, estos complementos actúan como ”un efecto llamada” para que los trabajadores tengan mayor propensión a acudir al médico para pedir una baja, porque hacen que no pierdan dinero. Por ello, estos dirigentes empresariales han explicado que sus representantes en las negociaciones de convenios ya han empezado a exigir una reformulación de estos complementos de forma que se paguen en la primera baja, pero vayan descendiendo si estos procesos de ausencia por enfermedad se repiten en el mismo año, por ejemplo.
Ahora, Pimec hará una “ronda con todos los grupos parlamentarios” para intentar que estos hagan suyas las reivindicaciones patronales, a través de propuestas legislativas, sobre todo con enmiendas a los posibles textos legales que lleguen al Parlamento fruto de la actual negociación en el diálogo social para modificar la gestión de las bajas. Además, la patronal se entrevistará este jueves con la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, a la que trasladará sus propuestas.
Las cifras
Las cifras del exhaustivo informe elaborado por el Observatori de la pime de Catalunya para Pimec, con datos oficiales del INE, la Seguridad Social y la patronal de mutuas (AMAT), muestran la evidencia de esta problemática creciente. Durante el periodo analizado (2013-2025) las horas medias perdidas por cada trabajador al mes han pasado de 3,7 horas a 8,2 horas. Lo que significa un promedio de una hora perdida al mes por cada ocupado.
Este estudio, en todo caso, demuestra que esto es un promedio porque unos trabajadores no están de baja nunca y otros encadenan muchas bajas. Así, más del 50% de las personas trabajadoras ha tenido dos o más procesos de baja en su vida laboral, mientras que también la mitad de los trabajadores concentran más del 75% de todos los episodios de incapacidad temporal.
Según los cálculos de este trabajo, el coste medio anual de estas bajas para la empresa por trabajador contratado es de 2.459 euros al año. En términos agregados, los costes de las bajas al Estado y las empresas podrían ascender hasta 162.000 millones de anuales (lo que equivale al 10,2% del PIB) en 2024. Esta cifra se desagrega de la siguiente forma: 15.014 millones en prestaciones de incapacidad temporal pagados por la Seguridad Social; otros 14.100 millones abonados por las empresas correspondientes al salario desde el cuarto día de ausencia hasta el día 16 (a partir de entonces lo asume la Seguridad Social); y 133.448 millones más por el coste de oportunidad (lo que el trabajador de baja deja de producir).
El estudio también destaca que el mayor número de bajas se producen en las grandes empresas industriales, “aunque la magnitud del impacto de las ausencias por este motivo es mucho mayor en las pymes”, ha dicho Ginesta. Asimismo, ha llamado la atención sobre el fuerte aumento de las bajas por enfermedad mental, que han crecido un 112% entre 2017 y 2024, frente a un aumento del 47% del total de procesos en ese periodo.
