Giro sindical: salarios y vivienda | Economía
Hay mejoras sociales innegables. Destacan el descenso del paro, que por primera vez cae por debajo del 10% desde 2008, y la reducción de la tasa de abandono escolar hasta 13%, desde el 32% en 2004. Sin embargo, persiste el malestar social en un amplio segmento de la población incapaz de soportar el desbocado coste de la vida, sobre todo por la vivienda, los suministros y los alimentos básicos.
Esto ocurre al mismo tiempo que la Bolsa bate récords de ganancias, impulsada por los beneficios astronómicos de bancos y energéticas. El Ibex 35, que agrupa a las principales compañías españolas, registró en 2025 un alza del 50%, el doble que el DAX alemán (25%) y mucho más que el CAC francés (18%).
Ante este desigual escenario es oportuna la propuesta de Comisiones Obreras y UGT de incluir el problema de la vivienda en su VI acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (VI AENC). Aunque consideran que la vivienda es una responsabilidad de todas las administraciones, es relevante la ampliación de sus reivindicaciones, que no se limitan a los salarios.
Subrayan los nocivos efectos del disparado coste de la vivienda. “Muchas personas trabajadoras”, apuntan, “destinan más de la mitad de su salario al pago del alquiler, y en numerosos casos, el coste mensual supera incluso el 100% del salario neto en categorías retributivas bajas”. En el caso de los hipotecados, precisan que las cuotas llegan a superar más del 40% del salario neto de muchos trabajadores.
Por estas razones proponen que los convenios colectivos incorporen “cláusulas vivienda”. El propósito es “impulsar complementos salariales que mejoren la capacidad de renta familiar para facilitar el acceso a una vivienda digna”.
Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, ha precisado en RTVE que “hay que tomarse en serio la gran problemática social y económica que tiene ahora mismo España, que es la enorme dificultad de acceso a la vivienda que tienen millones de personas. Porque los precios de los alquileres, hipotecas y pisos, que están desmadejando la capacidad de compra de muchas familias en España, se están comiendo las subidas salariales de millones de hogares de nuestro país”.
Los sindicatos piden subidas salariales del 4% para cada uno de los próximos tres años. Con un incremento adicional del 3% para los sueldos que estén un 30% por debajo del salario medio. Sordo sintetiza: “Tenemos unos 10 millones de personas cuyos salarios, que están un poquito por encima del salario mínimo pero por debajo de la media salarial, están estancados”.
Considera que cuando estas personas tienen que hacer frente a hipotecas, alquileres, a productos básicos, a la formación profesional o universitaria de sus hijos o al incremento de los aseguramientos médicos por la reducción de la calidad de la sanidad pública “se ven envueltos en una vorágine de gastos en la que están perdiendo poder adquisitivo y esto no puede ser cuando el país va económicamente bien y en récord de empleo”.
Ciertamente los sindicatos no están locos. Contrasta la sobria cuantía de sus demandas con las mejoras de productividad y beneficios empresariales.
