Diego Armero (Uría Menéndez): “Hay muchos inversores interesados en hacer vivienda asequible en España” | Empresas
Hace una semana, el despacho de abogados Uría Menéndez aparecía como líder por volumen de fusiones y adquisiciones en operaciones inmobiliarias en el ranking de TTR Data publicado por CincoDías. Diego Armero (Madrid, 53 años) es socio inmobiliario en el despacho, en el que trabaja desde hace más de dos décadas, y es una de las principales voces en el sector por su experiencia y debido a las relevantes operaciones en las que ha participado.
Precisamente, indica que el éxito de este bufete es la participación en “operaciones sofisticadas”. “Lo que nos gusta es trabajar para clientes que hacen transacciones que nos desafían: novedosas, que tienen complicaciones, que requieren no solo trabajo mercantil e inmobiliario, sino que requiere de trabajo fiscal, de reestructuraciones o laboral”, asegura. Entre sus clientes se encuentran grandes gestoras inmobiliarias internacionales, fondos soberanos y socimis (sociedades cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario). “Hemos sacado a Bolsa a las principales compañías inmobiliarias que han venido a cotizar en los últimos años y hemos participado en las principales opas del mercado”, indica.
Como conocedor del capital internacional que quiere invertir en España, Armero coincide con otros expertos que señalan a España como un destino favorito actualmente en el inmobiliario. “El mercado español es probablemente el número uno o dos de atracción de inversión extranjera en Europa”, asevera.
¿Y qué interesa a este capital extranjero? “Sin lugar a dudas, el residencial, por la necesidad de vivienda que hay”, contesta. Es lo que en la jerga del sector se conoce como living, que agrupa todo tipo de productos: vivienda libre, asequible, de protección oficial, lujo, flex living (media estancia), residencias para mayores y estudiantes. “Hay mucha necesidad de alojamiento”, apunta. De hecho, detalla que en los últimos años lo que ha habido es una rotación del interés de los inversores hacia el residencial, frente a otros productos que en el pasado copaban las adquisiciones como las oficinas o los centros comerciales.
La buena noticia para el segmento de casas de menor coste es que, enfatiza Armero, hay interés del capital por desarrollar este tipo de parque residencial que en las últimas dos décadas ha sido poco impulsado por el sector público. “Hay muchos inversores que están interesados en desarrollar viviendas asequibles en España, bien sean viviendas de protección oficial o que tengan algún componente de atracción de clases medias o con algún tipo de condicionante. Son viviendas que se están desarrollando en muchos lugares y que están atrayendo inversión”. Así se está demostrando en los concursos que han ido convocando diferentes Administraciones para edificar en suelo concesional ofrecido por el sector público.
Una de las novedades más relevantes que avanza Armero es el posible desembarco de los fondos de infraestructuras en la construcción de vivienda asequible. Este tipo de firmas buscan inversiones a muy largo plazo, por lo que no exigen altas rentabilidades. Es una tipología de actor que el sector espera porque puede traer gran cantidad de recursos y construir parte de ese parque de alquiler asequible necesario en colaboración con las Administraciones. “Los fondos de infraestructura van a entrar en el sector inmobiliario y van a entrar en el sector de la vivienda. Son fondos que van a tener un alto componente de infraestructura social, hablo de vivienda social. A diferencia de los habituales fondos del mercado inmobiliario, tienen unas expectativas de permanencia a más largo plazo”, pronostica.
El responsable de Uría Menéndez es optimista también, dentro del tema de la vivienda asequible, sobre el papel que puede tener la nueva empresa pública Casa 47. dependiente del Ministerio de Vivienda, en la construcción de este parque de alquiler a precios por debajo de mercado. “Podría funcionar si son capaces de canalizar a través de Casa 47 promociones de viviendas asequibles que puedan atraer inversores y si hacen procesos ágiles”.
Sobre el alza de precios de alquiler y venta, Armero tiene claro que hay que construir más viviendas para mitigar las subidas. “Hay suelo para hacer más viviendas”. Pero señala que uno de los grandes problemas que no se han resuelto es la lentitud en los planes urbanísticos, ya que lo define como “un riesgo que asusta mucho a los inversores”, también en el caso de obtención de licencias. ”Lo primero es que la burocratización que hay en la tramitación urbanística se solvente y se aligere. Hay muchísimos desarrollos que deberían ponerse en funcionamiento ya. Hay apetito de inversores de primera fila, financiadores de primera fila y empresas que están preparadas para empezar a construir casas. No se empiezan a construir por la excesiva burocratización, por la cantidad de trámites urbanísticos“, afirma. “Toda la capacidad para construir está instalada”, insiste. “Lo que falta es que las Administraciones ayuden y que todos les demos buenas ideas para que se puedan agilizar los trámites”.
En lo que Armero no cree es en la regulación de precios. “La evidencia es que ahí donde ha habido control de los precios de alquiler, ha descendido la inversión inmobiliaria. Tanto los casos que ha habido en Cataluña como los del País Vasco no están redundando en que se estén multiplicando las casas. Al contrario, lo que está restringiendo es que muchos inversores no quieran hacer nuevas promociones en esas jurisdicciones”, asevera. “La Ley de Vivienda es una amenaza”.
Grandes operaciones
Para 2026, este experimentado abogado recuerda que hay en el mercado “operaciones de tamaño gigante” pendiente de saber si el mercado está maduro para atraer suficiente capital para estas operaciones. Por ejemplo, está abierta la venta de la hotelera HIP de Blackstone, la plataforma de alquiler Fidere -también de Blackstone- o los centros comerciales de los Balkany. “Es un desafío. El mercado en los años precovid sí que dio pie a grandes operaciones, por ejemplo con las joint ventures entre bancos y fondos“.
Sobre los bancos, precisamente, opina que son unos aliados del sector y que las entidades tienen interés en estar presentes en este mercado. “Una de las grandes ventajas que tiene el sector inmobiliario hoy es que tiene unas entidades financieras muy saneadas, muy volcadas con la financiación inmobiliaria y son los grandes socios de las grandes promotoras y de los desarrolladores de proyectos. Vamos a tener financiación en España entre los bancos tradicionales, bancos internacionales y los fondos de deuda, que están muy activos en prestar”.
